La falta de capacidad en la red de refugios temporales y la escasez de opciones institucionales están obligando a decenas de personas a pasar la noche en las calles de Pereira. Expuestos al frío, la inseguridad y con sus pocas pertenencias protegidas únicamente en bolsas plásticas, hombres, mujeres y familias enteras enfrentan una crisis humanitaria invisible que se agrava con el paso de los días.
Una noche en las calles: el drama de quedarse sin albergue
Recorrer los parques, los puentes y los corredores comerciales del centro de Pereira al caer la noche revela una realidad alarmante. Las personas que por motivos económicos, migratorios o de vulnerabilidad extrema acuden a los centros de atención temporal se encuentran con una respuesta recurrente: cupo agotado.
Sin un lugar donde pernoctar, improvisan camas en andenes y parques utilizando cartones, cobijas gastadas y bolsas plásticas para salvaguardar la ropa y documentos que les quedan. La falta de acceso a un techo digno expone a esta población no solo a las inclemencias del clima —como las fuertes lluvias nocturnas características de la capital de Risaralda—, sino también a situaciones de violencia, habitabilidad de calle y exclusión social.
Causas estructurales del colapso en la atención social
El desbordamiento en la capacidad de los albergues responde a una combinación de factores socioeconómicos críticos que afectan a la región:
- Saturación institucional: La demanda de espacios de acogida supera por amplio margen la oferta disponible por parte de la Alcaldía de Pereira y las organizaciones sociales.
- Aumento de la población vulnerable: El incremento del costo de vida y el desempleo han empujado a más personas a una situación de calle o pobreza extrema.
- Flujos migratorios: La llegada constante de población migrante en tránsito hacia otras zonas del país o buscando oportunidades en el Eje Cafetero tensiona los recursos locales.
- Falta de rutas de reintegración: Expertos señalan que los albergues operan como soluciones a corto plazo, pero carecen de programas integrales que garanticen una salida definitiva a la vulnerabilidad habitacional.
Exigen soluciones urgentes a las autoridades locales
Defensores de derechos humanos y veedurías ciudadanas hacen un llamado enérgico a la Alcaldía de Pereira y a la Secretaría de Desarrollo Social para ampliar de manera inmediata la infraestructura de atención y refugio temporal.
Asimismo, se exige la implementación de brigadas nocturnas que garanticen no solo la entrega de ayuda humanitaria urgente (como alimentos y frazadas), sino también rutas de atención integral en salud mental, prevención de consumo de sustancias y opciones reales de empleabilidad o vivienda digna para evitar que las calles de Pereira sigan convirtiéndose en el único hogar disponible para los más vulnerables.