Un incendio forestal de grandes proporciones mantiene en alerta a las autoridades del departamento de Nariño, luego de consumir más de 400 hectáreas de cobertura vegetal entre los municipios de Los Andes Sotomayor y Cumbitara. La emergencia, que permanece activa desde el 8 de julio, representa una grave amenaza para la Reserva Forestal del Pacífico y para las fuentes hídricas que abastecen a numerosas comunidades rurales.
Los organismos de gestión del riesgo, cuerpos de bomberos y entidades ambientales continúan desplegando esfuerzos para contener el avance de las llamas, aunque las difíciles condiciones del terreno, las altas temperaturas y los fuertes vientos han complicado las labores de control. Ante la magnitud del incendio, las autoridades evalúan la necesidad de reforzar las operaciones con apoyo aéreo para evitar que el fuego siga propagándose.
La principal preocupación se centra en la afectación de las cuencas y quebradas que abastecen los acueductos veredales de la región. La pérdida de cobertura vegetal podría generar consecuencias ambientales de largo plazo, como erosión del suelo, disminución de la disponibilidad de agua y afectación a la biodiversidad de uno de los ecosistemas más importantes del occidente colombiano.
Las autoridades departamentales hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier actividad que pueda generar nuevos focos de incendio y reiteraron la importancia de proteger las áreas forestales durante la temporada seca. Mientras tanto, las labores de monitoreo y extinción continúan con el objetivo de salvaguardar tanto los ecosistemas como a las comunidades que dependen de estas fuentes de agua.