El gobierno de Venezuela desestimó de manera tajante el ofrecimiento del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien había propuesto que el país y la empresa privada colombiana asumieran el liderazgo de la reconstrucción en la nación vecina tras la tragedia del pasado 24 de junio, un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que ya deja un saldo superior a los 4.000 fallecidos.
La propuesta de De la Espriella fue presentada durante una jornada de trabajo regional en Cúcuta. Allí, el mandatario electo instruyó a su próximo ministro de Defensa evaluar las capacidades del cuerpo de ingenieros militares y sugirió iniciar acercamientos con la Casa Blanca y con el sector de la oposición que reconoce como gobierno interino para estructurar una estrategia de intervención de infraestructura en territorio venezolano.
Caracas defiende su soberanía e institucionalidad
La respuesta del Palacio de Miraflores no se hizo esperar. A través de un comunicado oficial emitido por el canciller Yván Gil, el gobierno venezolano manifestó su absoluto desacuerdo con los términos del planteamiento:
- Injerencia de competencias: El documento señala que ven «con extrañeza» el hecho de que De la Espriella pretenda «atribuirse amplias competencias» en tareas de recuperación que competen de forma exclusiva a las instituciones del Estado venezolano.
- Alianzas bajo sus reglas: El gobierno de Caracas aclaró que, aunque valora la solidaridad internacional y contempla posibles acuerdos futuros con empresas globales, «a la fecha no está prevista articulación alguna con el gobierno electo de Colombia».
Para analistas políticos, el ofrecimiento de De la Espriella obedece a su estrategia de campaña de alinear su política exterior con la administración de Donald Trump y canalizar todo contacto con Venezuela a través del respaldo a la oposición de ese país.
El equipo entrante aclara que el enfoque es humanitario
Ante el fuerte rechazo diplomático, el equipo de comunicaciones del presidente electo de Colombia emitió un pronunciamiento aclaratorio para matizar la propuesta, asegurando que sus declaraciones fueron malinterpretadas:
«En ningún momento se planteó desconocer la soberanía de Venezuela; las afirmaciones se hicieron desde una perspectiva exclusivamente humanitaria y de cooperación regional. Colombia mantendrá siempre su disposición de tender la mano al pueblo venezolano. Las tragedias no distinguen fronteras ni ideologías».
La oficina del mandatario entrante reiteró que el apoyo técnico en remoción de escombros y reconstrucción vial sigue sobre la mesa, pero supeditado a que existan los canales institucionales y la voluntad política mutua entre ambas administraciones. Mientras tanto, el vecino país enfrenta una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente en medio de complejas proyecciones de impacto económico y migratorio.