Buscan reducir brechas entre las zonas urbanas y rurales en acceso a servicios públicos.
La llegada del gas domiciliario a las zonas rurales de Boyacá continúa transformando la vida de miles de familias campesinas que durante décadas dependen de la leña y el carbón para preparar sus alimentos. A través de una inversión superior a los 46.000 millones de pesos, la Gobernación de Boyacá ha impulsado proyectos de gasificación que hoy benefician a más de 25.000 hogares en diferentes municipios del departamento.
En veredas y zonas apartadas, este servicio representa un cambio significativo en las condiciones de vida de las comunidades. Habitantes de sectores como Caldera Abajo y Buenos Aires, en Otanche, destacan que contar con gas natural significa mayor comodidad, ahorro económico y mejores condiciones de salud, especialmente para quienes durante años estuvieron expuestos al humo generado por los fogones tradicionales.
La secretaria de Minas y Energía de Boyacá, Nini Rincón, señaló que la estrategia va más allá de la instalación de redes y medidores, pues busca reducir brechas sociales, proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de las familias campesinas. “Estos proyectos realmente cambian la vida de nuestros habitantes, mejoran la salud, protegen el medio ambiente y fortalecen la economía de las familias boyacenses”, indicó la funcionaria.
La iniciativa ha llegado a más de 25 municipios del departamento, entre ellos Tota, Garagoa, Jenesano, Belén, Siachoque, Soracá y Otanche, donde las administraciones locales han trabajado junto a la Gobernación para ampliar la cobertura del servicio. Para muchas familias, el cambio representa dejar atrás jornadas difíciles de recolección de leña y contar con una alternativa más segura y eficiente para cocinar.
Además, disminuye los riesgos asociados a la exposición prolongada al humo y contribuye a la conservación de los recursos naturales.