El centro político busca recuperar protagonismo en un país profundamente polarizado
A pocas semanas del cambio de gobierno en Colombia y en medio de un ambiente político marcado por la polarización, un grupo de exministros, académicos y figuras del denominado centro político presentó el manifiesto “Poner a Colombia primero”, un documento que pretende convertirse en una hoja de ruta para el próximo mandatario y para las fuerzas políticas del país.
Entre los firmantes se encuentran la exministra Cecilia López Montaño, el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, el exdirector del DANE y excandidato presidencial Juan Daniel Oviedo, además de economistas, intelectuales y exfuncionarios que han tenido una participación destacada en la vida pública colombiana. El documento surge en un momento de alta tensión política y busca evitar que el país continúe profundizando las divisiones ideológicas que han marcado los últimos años.
¿Qué propone el manifiesto?
El texto plantea la necesidad de construir un gran acuerdo nacional basado en principios mínimos que permitan garantizar la estabilidad institucional y la gobernabilidad, independientemente de quién ocupe la Presidencia.
Entre sus principales puntos se destacan:
- Defensa de la Constitución de 1991 y del Estado de derecho.
- Respeto a la independencia de las instituciones, incluyendo las altas cortes y el Banco de la República.
- Rechazo a cualquier forma de violencia política o deslegitimación del proceso electoral.
- Implementación de políticas económicas responsables que permitan crecimiento y sostenibilidad fiscal.
- Reformas en seguridad, educación y salud bajo criterios técnicos y de largo plazo.
- Lucha contra la corrupción y fortalecimiento de la confianza ciudadana en las instituciones.
- Promoción de una nueva política de diálogo nacional que reduzca la confrontación política.
Un llamado frente a la polarización
Los promotores del documento consideran que Colombia atraviesa uno de los momentos de mayor fragmentación política de las últimas décadas. Según los firmantes, el país se encuentra atrapado entre discursos cada vez más radicalizados, situación que podría generar mayores tensiones sociales e institucionales.
El manifiesto advierte que el aumento de la confrontación política puede afectar la estabilidad democrática y frenar la capacidad del Estado para responder a problemas estructurales como la inseguridad, el crecimiento económico, la desigualdad y la crisis fiscal. Por ello, sus impulsores hacen un llamado a priorizar los intereses nacionales por encima de las diferencias ideológicas.
El papel de Cecilia López, Ocampo y Oviedo
La participación de figuras como Cecilia López y José Antonio Ocampo resulta particularmente significativa debido a que ambos hicieron parte del Gobierno de Gustavo Petro y posteriormente adoptaron posiciones más críticas frente a algunas decisiones de la administración.
López ha insistido en diversas ocasiones en la necesidad de construir consensos y de entender que las transformaciones estructurales requieren procesos de largo plazo y amplios acuerdos políticos. Por su parte, Ocampo ha defendido la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica y preservar la confianza de inversionistas y ciudadanos.
Juan Daniel Oviedo, quien se consolidó como una de las figuras emergentes del centro político durante el reciente proceso electoral, también ha defendido la necesidad de crear puentes entre sectores ideológicos opuestos y proteger los derechos de las minorías y las instituciones democráticas.
Un mensaje al próximo gobierno y a la oposición
Aunque el manifiesto no constituye un respaldo formal a ninguna fuerza política en particular, sí busca influir en la agenda pública del próximo gobierno y también en el comportamiento de la oposición.
Los firmantes sostienen que Colombia necesita superar la lógica de “ganadores y perdedores” que ha caracterizado la política reciente y avanzar hacia una visión de Estado basada en acuerdos mínimos y políticas de largo plazo.
Asimismo, insisten en que cualquier proyecto político deberá respetar las reglas democráticas, reconocer la legitimidad de los resultados electorales y garantizar la independencia institucional.
El desafío del centro político
La publicación de “Poner a Colombia primero” también refleja los intentos del centro político por recuperar relevancia en el escenario nacional después de los resultados electorales que dejaron a este sector sin una candidatura competitiva en la definición presidencial.
Sin embargo, el documento pretende demostrar que el centro aún puede desempeñar un papel importante como actor de equilibrio, promoviendo consensos y planteando propuestas técnicas frente a los principales desafíos del país.
Para sus impulsores, el verdadero reto no consiste únicamente en quién gobernará Colombia durante los próximos años, sino en la capacidad de todas las fuerzas políticas para construir acuerdos que permitan enfrentar problemas estructurales como la inseguridad, la desaceleración económica, la desigualdad social y la pérdida de confianza ciudadana en las instituciones.
Contexto político
El manifiesto aparece en un momento de transición política particularmente delicado. Las elecciones presidenciales de 2026 han estado marcadas por fuertes enfrentamientos discursivos, cuestionamientos entre campañas y un ambiente de creciente polarización. Diversos sectores políticos y académicos han advertido sobre la necesidad de reducir la tensión y fortalecer la legitimidad democrática.
En ese contexto, “Poner a Colombia primero” se presenta como un intento de construir un espacio de convergencia política y de recordar que, más allá de las diferencias ideológicas, existen principios institucionales y prioridades nacionales que deberían convertirse en un punto de encuentro para el futuro del país.