Las operaciones de la fuerza pública contra las disidencias de las Farc enfrentan un obstáculo cada vez más frecuente en distintas regiones del país: las asonadas. De acuerdo con información conocida por Noticias RCN, se han registrado varios episodios en los que grupos de habitantes bloquean el paso de militares y policías, impidiendo el desarrollo de operativos dirigidos a capturar integrantes de estructuras armadas ilegales o a recuperar el control de zonas afectadas por la violencia.
Imágenes divulgadas recientemente muestran momentos de alta tensión en los que miembros de la comunidad rodean a los uniformados, obstaculizan el desplazamiento de vehículos oficiales y exigen el retiro de la fuerza pública. Según las autoridades, estas acciones dificultan el cumplimiento de las operaciones y, en algunos casos, permiten que presuntos integrantes de grupos armados escapen antes de ser capturados.
Las autoridades investigan si algunas de estas asonadas son espontáneas o si estarían siendo promovidas por organizaciones ilegales para frenar la acción del Estado. Mientras tanto, el Gobierno y la cúpula militar insisten en que continuarán las operaciones contra las estructuras armadas responsables de delitos como el narcotráfico, la extorsión y los ataques contra la población civil, al tiempo que hacen un llamado a las comunidades para no exponerse durante este tipo de enfrentamientos y permitir el desarrollo de los procedimientos dentro del marco de la ley.