La obesidad sigue siendo uno de los grandes desafíos de salud pública en Colombia y América Latina. Más allá de la apariencia física, se trata de una enfermedad compleja en la que intervienen factores metabólicos, hormonales, emocionales, genéticos y conductuales. En ese contexto, la medicina ha venido incorporando nuevas herramientas para ofrecer tratamientos más personalizados, menos invasivos y con mayor acompañamiento clínico.
Uno de los nombres que ha tomado relevancia en esta conversación es el del Dr. Gabriel Cubillos, médico y cirujano colombiano, reconocido por su trabajo en el abordaje del sobrepeso, la obesidad y la salud metabólica mediante técnicas asistidas con tecnología láser, entre ellas la Megalipólisis Láser.
Este procedimiento se plantea como una alternativa médica dentro de un enfoque integral para pacientes seleccionados, especialmente aquellos que requieren una intervención orientada a la reducción de tejido graso con menor agresión quirúrgica y tiempos de recuperación más favorables, siempre bajo evaluación profesional.
“La obesidad no puede tratarse como un problema simple ni como una condición estética aislada. Es una enfermedad que requiere diagnóstico, seguimiento y una estrategia individualizada. La tecnología láser puede ser una herramienta útil, pero debe estar integrada a un plan médico serio”, afirma el Dr. Cubillos.
La Megalipólisis Láser hace parte de una tendencia médica enfocada en procedimientos mínimamente invasivos, donde el objetivo es reducir el trauma en los tejidos y mejorar la experiencia del paciente. Sin embargo, el especialista insiste en que ningún procedimiento debe presentarse como una solución única o milagrosa.
“El paciente necesita saber que no se trata solo de bajar medidas. Se trata de reducir riesgos, mejorar salud metabólica, recuperar movilidad y construir hábitos sostenibles. Si no hay seguimiento, cualquier resultado puede perderse con el tiempo”, explica.
Para el Dr. Cubillos, uno de los mayores errores en el tratamiento de la obesidad es abordarla únicamente desde la pérdida rápida de peso. En su concepto, el éxito debe medirse también por la capacidad del paciente para mantener los resultados, mejorar sus indicadores de salud y prevenir la recidiva de peso.
La recidiva, o recuperación del peso perdido, puede ocurrir por múltiples razones: adaptación metabólica, aumento del apetito, pérdida de masa muscular, estrés, mala calidad del sueño, trastornos emocionales o abandono del seguimiento médico. Por eso, el especialista considera que los procedimientos deben acompañarse de educación nutricional, actividad física progresiva, manejo emocional y controles periódicos.
“El cuerpo se adapta a la pérdida de peso. Por eso no basta con intervenir; hay que acompañar. La fase de mantenimiento es tan importante como el tratamiento inicial”, señala.
En una sociedad donde muchas personas con obesidad enfrentan estigma, culpa y desinformación, Cubillos propone cambiar el lenguaje. Para él, el paciente no necesita juicios, sino orientación médica, claridad y un plan posible de sostener.
“La obesidad es tratable y puede entrar en remisión clínica, pero requiere un enfoque integral. Cuando el paciente entiende su condición y recibe acompañamiento, cambia la relación con su cuerpo y con su salud”, agrega.
El avance de tecnologías como la Megalipólisis Láser abre una conversación importante sobre el futuro del tratamiento de la obesidad: menos invasión, mayor precisión y mejor seguimiento. No obstante, el Dr. Gabriel Cubillos insiste en que la verdadera transformación no está únicamente en la técnica, sino en la forma como se acompaña al paciente antes, durante y después del procedimiento.
“La tecnología ayuda, pero la medicina responsable empieza con una buena evaluación. Cada paciente tiene una historia distinta, y el tratamiento debe respetar esa historia”, concluye.