Un grupo de 50 eurodiputados pertenecientes al Parlamento Europeo solicitó a la FIFA abrir una investigación formal contra su presidente, Gianni Infantino, por la entrega de un controvertido «Premio de la Paz» al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en noviembre de 2025. Los legisladores consideran que esta decisión podría constituir una violación del Código de Ética de la organización, especialmente de las normas que obligan a sus directivos a mantener una postura de absoluta neutralidad política.
Los parlamentarios, procedentes de 13 países europeos y pertenecientes principalmente a los grupos socialdemócrata, liberal y verde, enviaron una carta a la Comisión de Ética de la FIFA para respaldar una solicitud presentada anteriormente por la organización británica de derechos humanos FairSquare. Tanto la ONG como los eurodiputados sostienen que la actuación de Infantino debe ser examinada de manera independiente y transparente para determinar si utilizó su cargo para favorecer políticamente al mandatario estadounidense.
El principal argumento de la denuncia se basa en el artículo del Código de Ética de la FIFA que exige a sus dirigentes actuar con imparcialidad y mantener una posición política neutral en todas sus relaciones con gobiernos, organizaciones nacionales e internacionales y demás instituciones. Según los denunciantes, el presidente de la FIFA habría incumplido esta obligación al otorgar un reconocimiento sin precedentes a Donald Trump, cuya creación, criterios de selección y procedimiento nunca fueron explicados públicamente por la entidad deportiva.
Además de cuestionar la falta de transparencia en la entrega del premio, los críticos aseguran que Gianni Infantino ha realizado otras acciones que evidenciarían un respaldo político hacia Trump. Entre ellas mencionan que promovió su candidatura al Premio Nobel de la Paz y emitió declaraciones favorables sobre algunas políticas internas del gobierno estadounidense. Para FairSquare, estos hechos muestran que el dirigente habría utilizado la imagen y la influencia de la FIFA para apoyar la agenda política del presidente de Estados Unidos, comprometiendo la independencia y credibilidad de la organización.
La solicitud de investigación cobra especial importancia porque coincide con el desarrollo del Mundial de 2026, un evento que mantiene a la FIFA bajo la atención de millones de personas en todo el mundo. Los eurodiputados señalaron que este es un momento clave para que la entidad demuestre su compromiso con la transparencia, la responsabilidad institucional y el respeto por sus propias normas éticas. La carta fue liderada por los parlamentarios Barry Andrews, Lara Wolters y Niels Fuglsang, quienes consideran que la organización debe responder con claridad a las inquietudes planteadas.
Según FairSquare, esta representa la intervención política más importante del Parlamento Europeo sobre la gobernanza de la FIFA desde 2015, cuando la Eurocámara pidió la renuncia del entonces presidente Joseph Blatter en medio del escándalo internacional de corrupción que afectó al organismo. La comparación refleja la magnitud que los denunciantes atribuyen al caso y la preocupación por preservar la independencia de la institución que dirige el fútbol mundial.
Pese a la presión ejercida por los eurodiputados y por la organización defensora de derechos humanos, el respaldo dentro del propio mundo del fútbol ha sido limitado. Hasta el momento, la Federación Noruega de Fútbol es la única de las 211 asociaciones nacionales que integran la FIFA que ha apoyado públicamente la petición de abrir una investigación contra Gianni Infantino.
Por su parte, la FIFA ha optado por mantener silencio frente a las acusaciones. Consultada por medios internacionales, entre ellos la agencia AFP, la organización rechazó pronunciarse sobre la carta enviada por los parlamentarios europeos y tampoco ha respondido a las críticas relacionadas con la creación y entrega del denominado «Premio de la Paz». Mientras tanto, los eurodiputados y FairSquare continúan insistiendo en que la Comisión de Ética de la FIFA actúe para esclarecer los hechos y determinar si el comportamiento de su presidente fue compatible con las normas de neutralidad e integridad que rigen a la institución.