El artículo sostiene que el gobierno del presidente Gustavo Petro finaliza su mandato dejando uno de los mejores resultados en materia de empleo de los últimos años en Colombia. Según el texto, el principal logro es haber reducido la tasa de desempleo hasta el 8,0 %, una cifra histórica que ubica al país en un nivel de un solo dígito y que representa una mejora significativa frente al panorama que recibió al asumir la Presidencia en 2022.

De acuerdo con la publicación, cuando Petro inició su gobierno la tasa de desocupación estaba cerca del 11 %. Durante los cuatro años de gestión, las políticas de generación de empleo y el fortalecimiento del mercado laboral permitieron disminuir ese indicador hasta el 8,0 % en mayo de 2026, consolidando una recuperación del empleo y dejando una situación laboral más favorable para el siguiente gobierno.

Uno de los aspectos que más destaca el artículo es el crecimiento del empleo femenino. Según las cifras presentadas, las mujeres fueron las principales beneficiarias de la recuperación del mercado laboral, ya que el empleo entre ellas aumentó 6,1 % en comparación con el año anterior. En contraste, el empleo masculino creció 2,6 %, por lo que el avance de la participación laboral femenina fue más del doble que el de los hombres. El texto considera este resultado como una muestra de una mayor inclusión laboral y del fortalecimiento del papel de las mujeres dentro de la economía colombiana.

El balance también señala que el mercado laboral mostró un mayor dinamismo gracias al incremento tanto de la ocupación como de la participación laboral. La tasa de ocupación alcanzó el 59,7 %, aumentando 1,5 puntos porcentuales frente a 2025. Asimismo, la tasa global de participación llegó al 64,9 %, lo que indica que no solo hubo más personas trabajando, sino también más ciudadanos que decidieron ingresar nuevamente al mercado laboral en busca de empleo.

El artículo afirma que estos resultados representan una base económica sólida para el próximo presidente, Abelardo de la Espriella, quien recibirá un mercado laboral con cifras históricas de ocupación y un sector privado que, según el texto, ya genera cerca de 500.000 nuevos empleos al año.

Además, se explica que la mayor parte de los nuevos puestos de trabajo se concentró en tres sectores económicos principales: la administración pública, especialmente en áreas como salud y educación; la industria manufacturera; y las actividades profesionales. Entre estos tres sectores se habría generado aproximadamente el 80 % de los nuevos empleos creados durante el periodo analizado.

Sin embargo, el artículo también advierte que este panorama favorable implica un importante reto para el gobierno entrante. Señala que una parte considerable del crecimiento del empleo estuvo impulsada por el sector público, especialmente por las entidades estatales relacionadas con la administración pública, la educación y la salud. En consecuencia, el Estado se convirtió en uno de los principales generadores de empleo directo y en un actor fundamental para el funcionamiento del mercado laboral.

Según el texto, este será precisamente el mayor desafío para la administración de Abelardo de la Espriella. El nuevo presidente ha planteado la posibilidad de reducir el tamaño del Estado en un 40 %, una propuesta que, de acuerdo con el artículo, podría afectar el empleo si implica una disminución significativa de la planta de personal público.

La publicación señala que diversos académicos y expertos consideran que una reducción rápida del empleo estatal podría poner en riesgo los avances alcanzados durante los últimos cuatro años. En su opinión, si el Estado deja de ser un motor importante de generación de empleo antes de que el sector privado tenga la capacidad suficiente para absorber esa mano de obra, el desempleo podría volver a aumentar.

Por esa razón, el artículo concluye que el principal reto del nuevo gobierno no consiste en crear empleo desde cero, sino en mantener los resultados obtenidos durante la administración Petro. Para lograrlo, será necesario realizar una transición gradual en la que el sector privado asuma progresivamente el liderazgo en la creación de empleo formal, sin retirar de manera abrupta el apoyo del Estado al mercado laboral.

En síntesis, el texto presenta como principal legado económico del gobierno de Gustavo Petro una reducción histórica del desempleo hasta el 8 %, un incremento significativo del empleo femenino, una mayor participación de la población en el mercado laboral y un crecimiento de la ocupación. Al mismo tiempo, plantea que el gobierno de Abelardo de la Espriella enfrentará el desafío de preservar estos resultados mientras implementa sus propias políticas económicas y de reducción del tamaño del Estado.