Miles de venezolanos quedaron sorprendidos luego de que un intenso cielo de tonos rojos, morados y anaranjados cubriera varias regiones del país durante el atardecer. El fenómeno ocurrió seis días después de los fuertes terremotos que afectaron el territorio nacional, lo que generó múltiples reacciones y especulaciones en redes sociales.

Las imágenes, compartidas desde ciudades como Caracas, Carabobo y Anzoátegui, mostraron un paisaje poco habitual que muchos calificaron como «espectacular» e incluso «apocalíptico». La coincidencia con la emergencia causada por los sismos llevó a algunos ciudadanos a preguntarse si ambos eventos estaban relacionados.

Sin embargo, especialistas en meteorología explicaron que el fenómeno corresponde a un «candilazo», un efecto óptico natural que se produce durante el atardecer cuando las condiciones atmosféricas favorecen una mayor dispersión de la luz solar.

Los expertos señalaron que la presencia de partículas de polvo del Sahara en la atmósfera, sumada al fenómeno conocido como dispersión de Rayleigh, intensifica los colores rojizos, naranjas y violetas que pueden observarse en el cielo al final del día.

Asimismo, enfatizaron que no existe evidencia científica que vincule este tipo de atardeceres con la ocurrencia de terremotos o con un aumento de la actividad sísmica, por lo que el espectáculo visual no representa una señal de nuevos movimientos telúricos.

Mientras el llamativo fenómeno captó la atención de miles de personas, las autoridades y organismos de emergencia continúan concentrando sus esfuerzos en las labores de rescate y atención a las comunidades afectadas por los recientes sismos registrados en Venezuela.