El senador Iván Cepeda salió a aclarar el alcance de sus recientes declaraciones sobre una eventual “desobediencia civil”, luego de que sus palabras generaran una fuerte controversia en el escenario político y provocaran críticas de distintos sectores.
El congresista explicó que en ningún momento hizo un llamado a la violencia o a desconocer el orden constitucional. Según afirmó, su planteamiento hace referencia a una forma de protesta pacífica, sustentada en mecanismos democráticos y en la movilización ciudadana frente a decisiones que, a su juicio, puedan vulnerar la Constitución o los derechos fundamentales.
Cepeda sostuvo que la desobediencia civil ha sido utilizada históricamente como una herramienta de resistencia no violenta y reiteró que cualquier acción debe desarrollarse dentro de un marco pacífico, sin promover hechos de alteración del orden público.
La aclaración surgió después de que sus declaraciones fueran interpretadas como un llamado a desconocer la legitimidad del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella, lo que desató una ola de cuestionamientos desde distintos sectores políticos.
El senador insistió en que su posición busca defender principios democráticos y constitucionales, y negó que esté promoviendo acciones encaminadas a desestabilizar al próximo Gobierno.
La polémica también motivó reacciones de dirigentes políticos y juristas, e incluso algunos sectores solicitaron que se evaluaran posibles implicaciones legales por sus declaraciones, mientras continúa el debate sobre los límites de la protesta y la desobediencia civil en el país.