
La Ciudad Musical de Colombia abrió sus puertas con entusiasmo para recibir una delegación del Carnaval de Negros y Blancos, consolidando un intercambio cultural que dejó una huella imborrable en el corazón de sus habitantes. Durante este encuentro, la identidad nariñense se manifestó en su máxima expresión a través de la presencia de la soberana del Carnaval, cuya representación de la historia y el legado cultural de nuestra región cautivó a los ibaguereños en un despliegue de orgullo patrio.
El impacto visual de esta experiencia fue posible gracias al magistral talento de Álvaro Leyton, cuya firma, Vestidos de Lujo Colombia, se encargó de engalanar a la Reina con piezas que resaltaron la riqueza artesanal y el simbolismo de nuestra festividad. Más allá de la estética, este momento permitió tejer lazos de fraternidad entre ambos territorios, demostrando que la cultura es el vínculo inquebrantable que une a los pueblos colombianos a través de su historia y su gente.