Contexto general del caso
Un nuevo escándalo sacude a las Fuerzas Militares de Colombia luego de conocerse que el mayor Sammy Ernesto Rodríguez Lemus, quien se desempeñó como edecán del presidente Gustavo Petro, fue ascendido al grado de teniente coronel pese a estar vinculado a un proceso por presunto acoso sexual.
El ascenso quedó formalizado mediante el Decreto 0553 del 1 de junio de 2026, firmado por el Ministerio de Defensa, dentro de una lista de oficiales promovidos. Sin embargo, la inclusión del nombre del oficial ha generado polémica tanto dentro como fuera de las filas militares, debido a los antecedentes disciplinarios en su contra.
Las denuncias: qué ocurrió
El caso se remonta a mayo de 2025, cuando una oficial del Ejército denunció a Rodríguez Lemus por presuntos actos de acoso sexual, agresión verbal y comportamientos inapropiados.
Según el testimonio, los hechos ocurrieron en instalaciones militares en Bucaramanga, durante un evento institucional. La denunciante afirmó que:
- El oficial habría incurrido en tocamientos indebidos.
- Se presentaron comentarios ofensivos y agresiones verbales.
- Parte de los hechos habrían ocurrido en presencia del hijo menor de la víctima.
Además, versiones del caso señalan que el uniformado se encontraba en condiciones que comprometían la imagen institucional, lo que agravó la situación denunciada.
Investigaciones en curso
Tras conocerse la denuncia, la Procuraduría General de la Nación abrió una investigación disciplinaria para establecer la responsabilidad del oficial.
El proceso incluyó:
- Recolección de pruebas y testimonios.
- Evaluación del impacto en la víctima y el entorno laboral.
- Formulación de cargos disciplinarios en 2026.
De manera paralela, también se abrió una investigación en la justicia penal, lo que indica que el caso tiene implicaciones tanto disciplinarias como judiciales.
Incluso, el oficial fue llamado a juicio disciplinario, lo que representa una etapa avanzada del proceso y podría derivar en sanciones si se comprueba su responsabilidad.
La polémica por el ascenso
El punto más controversial del caso es que, pese a estos antecedentes, el oficial fue ascendido dentro de la estructura militar.
Esto ha generado cuestionamientos sobre:
- Los filtros institucionales para ascensos en las Fuerzas Militares.
- La coherencia frente a políticas de cero tolerancia a la violencia de género.
- El mensaje que se envía a las víctimas dentro de la institución.
Dentro del Ejército, el ascenso ha causado malestar y críticas internas, especialmente por tratarse de un caso que aún no ha sido resuelto de fondo.
Un problema más amplio: denuncias en el Estado
Este caso no es aislado. En los últimos años, diferentes entidades del Estado colombiano han enfrentado denuncias por acoso sexual, lo que ha puesto en debate la efectividad de los mecanismos de prevención y sanción.
Diversos sectores han señalado que existe una brecha entre el discurso institucional y la aplicación real de medidas disciplinarias, especialmente en casos que involucran altos cargos o figuras cercanas al poder.
Reacciones y debate público
El ascenso del oficial ha intensificado el debate en la opinión pública, con posturas divididas:
- Algunos sectores exigen suspender ascensos mientras existan investigaciones abiertas.
- Otros insisten en el principio de presunción de inocencia hasta que haya fallo definitivo.
No obstante, organizaciones de derechos humanos y sectores feministas han advertido que decisiones como esta podrían desincentivar la denuncia de casos de violencia de género dentro de instituciones jerarquizadas como las Fuerzas Militares.