Aunque las deudas continúan siendo uno de los principales desafíos para los hogares colombianos, los datos más recientes de Bravo, solución especializada en liquidación de deudas y educación financiera, muestran una tendencia llamativa: los usuarios de la compañía registran menores montos de deuda y menos obligaciones financieras en comparación con meses anteriores, mientras el número de personas que hacen parte del programa continúa creciendo.

Según cifras de Bravo Colombia, la deuda promedio de los usuarios pasó de $37 millones en enero a $33,6 millones en mayo de 2026, esto significa una reducción cercana al 10 %. Durante ese mismo periodo, el número promedio de deudas por persona, disminuyó levemente de 3,9 a 3,5 obligaciones financieras.

Sin embargo, los retos financieros continúan presentes. De acuerdo con los datos de la compañía, las principales razones que llevan a los usuarios a buscar apoyo son el sobreendeudamiento y la reducción de ingresos, dos factores que siguen afectando la capacidad de pago de los hogares.

“Aunque observamos una leve reducción en la deuda promedio y en el número de obligaciones por usuario, los retos financieros siguen presentes. El sobreendeudamiento y la disminución de ingresos continúan siendo los principales factores que afectan la estabilidad económica de muchas personas y familias del país”, explican expertos de Bravo.

La información también muestra que la edad promedio de quienes buscan soluciones financieras se mantiene alrededor de los 41 años, una etapa en la que suelen coincidir responsabilidades como vivienda, manutención familiar y otros compromisos económicos de largo plazo.

Para Bravo, el comportamiento observado durante el primer semestre del año refleja una mayor coincidencia sobre la importancia de actuar oportunamente frente a las dificultades financieras. Los expertos recomiendan revisar periódicamente las obligaciones adquiridas, evitar utilizar nuevos créditos para cubrir deudas existentes y buscar orientación especializada cuando las cuotas comiencen a afectar el presupuesto mensual.

El problema no siempre está en cuánto se debe, sino en la capacidad de responder a esas obligaciones. Por eso es fundamental actuar a tiempo y no esperar a que la situación financiera se deteriore para buscar soluciones”, concluyen expertos.