La selección de Francia dio un nuevo paso hacia la siguiente ronda del Mundial al superar con claridad a Irak por 3-0, resultado que le permite mantenerse invicta y consolidarse entre las selecciones con mejor rendimiento en la fase de grupos.
El equipo francés mostró desde los primeros minutos una propuesta ofensiva intensa, aprovechando la velocidad de sus extremos y la calidad técnica de sus mediocampistas para generar constantes llegadas al área rival. Irak intentó contener la presión y apostó por el contragolpe, pero encontró una defensa bien organizada que neutralizó la mayoría de sus intentos.
A medida que avanzó el compromiso, Francia administró la posesión del balón con inteligencia y aprovechó los espacios para ampliar la diferencia en el marcador. La profundidad de su plantilla volvió a quedar en evidencia con jugadores capaces de mantener un alto nivel competitivo durante todo el partido.
Con este resultado, el conjunto europeo llega fortalecido a su próximo compromiso, en el que buscará cerrar la fase de grupos como líder y confirmar su condición de aspirante al campeonato.