En la antesala de su participación en el Mundial 2026, la selección de Uzbekistán ha transmitido un mensaje de confianza y ambición pese a ser considerada una de las debutantes menos experimentadas del torneo. Uno de sus jugadores destacó el compromiso del equipo y el trabajo realizado durante la preparación, asegurando que el grupo llega con mentalidad competitiva y sin complejos frente a rivales de mayor tradición futbolística.
El futbolista señaló que el objetivo es disputar cada partido con intensidad, orden táctico y disciplina, confiando en que el esfuerzo colectivo pueda equilibrar las diferencias de jerarquía. “Estamos listos para luchar y podemos dar la sorpresa”, habría expresado, en referencia al reto que supone enfrentar a selecciones favoritas en la fase de grupos.
El ambiente dentro del plantel, según se ha conocido, es de optimismo moderado. El cuerpo técnico ha insistido en la importancia de mantener la concentración y aprovechar las oportunidades, especialmente en un torneo donde las selecciones debutantes suelen buscar dar golpes inesperados.
Aunque Uzbekistán no parte como favorita, el discurso del equipo refleja una idea clara: competir sin miedo y tratar de convertir cada partido en una oportunidad para demostrar su crecimiento en el fútbol