La Mesa de Diálogos de Paz entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), estructura liderada por Walter Mendoza, rechazó públicamente las denuncias relacionadas con supuestas presiones electorales en el departamento de Nariño durante la actual campaña presidencial.

A través de un pronunciamiento conjunto, las partes señalaron que las comunidades de los territorios donde existe presencia de esta organización tienen plena libertad para ejercer sus derechos políticos y participar en los procesos democráticos sin interferencias. Asimismo, indicaron que las acusaciones divulgadas recientemente carecen de sustento y no corresponden a los compromisos asumidos dentro de la mesa de conversaciones.

La controversia surge en medio del ambiente electoral previo a la segunda vuelta presidencial y de los debates sobre la influencia de los grupos armados en distintas regiones del país. Organizaciones y analistas han advertido históricamente sobre los riesgos que representa la presencia de actores armados en algunos territorios durante las jornadas electorales.

Por ahora, la mesa de diálogos insistió en que mantiene su compromiso con los acuerdos humanitarios, la transformación territorial y la construcción de paz en Nariño, mientras las autoridades continúan monitoreando las condiciones de seguridad y participación ciudadana en el departamento.