Papa león XIV bendecirá la torre de Jesús de la basílica de la Sagrada Familia, cuya altura la convierte en el templo católico más alto del mundo y lo hará justo el aniversario del fallecimiento del arquitecto de Dios, Antoni Gaudí.
Barcelona está a los pies del Santo Padre y le ha recibido con alegria pero mucha devoción en su periplo por España.
La Sagrada Familia, un templo inacabado que recibe entre 14.000 y 15.000 personas cada día.
Hace dieciséis años fue consagrada por Benedicto XVI en 2010 y con ello el edificio dejó de ser únicamente una obra artística en construcción para convertirse también en un templo litúrgico y activo. Ahora la visita de su sucesor, León XIV para bendecir la torre central de Jesucristo, marca otro momento histórico.
La ceremonia -el 10 de junio- coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, culmina una de las etapas más importantes de una construcción iniciada hace 144 años y que aún no puede considerarse completamente terminada.
Según expertos en arqueitectura, la obra de Gaudpi no ha terminado y una de las ideas más ambiciosas concebidas por Gaudí: levantar una montaña artificial de piedra, luz y geometría en el corazón de Barcelona.
El sumo pontífice llegará a la obra maestra modernista aún inacabada de Antoni Gaudí, justo un siglo después de la muerte del venerado arquitecto, ferviente católico cuyo proceso de canonización avanza en el Vaticano.
León XIV, de 70 años, estadounidense y con nacionalidad peruana, visitó por la mañana la prisión de Brians, a 40 km de Barcelona, donde dijo a los presos que «el pasado no condena el futuro», y recibió regalos de dos de ellas, una de las cuales rompió el protocolo y le dio un abrazo.
Después, el papa llegó en helicóptero a la espectacular abadía de Montserrat, en la montaña del mismo nombre, donde fue recibido por una entusiasta multitud, como ha sido costumbre durante todo su viaje a España que comenzó el sábado. .
Al igual que hizo el martes en Barcelona, León XIV mezcló el catalán y el español en su discurso en Montserrat, lugar emblemático de la cultura y la historia de esta región del noreste de España, donde el sentimiento nacionalista es fuerte.
Recibimiento de estrella de rock en el Estadio de Barcelona:
El papa obtuvo un recibimiento de estrella de rock al participar en una vigilia en el Estadio Olímpico de Barcelona, donde continuó con su costumbre de bendecir bebés que el público le hace llegar.
El papa, líder espiritual de los 1.400 millones de católicos en el mundo, ha buscado revitalizar a la Iglesia en España, bastión tradicionalmente católico donde la práctica religiosa ha disminuido drásticamente en las últimas décadas.
En Madrid, donde estuvo de sábado a martes, pronunció un discurso sin precedentes ante el Parlamento español, celebró una misa en pleno corazón de la capital ante 1,5 millones de personas y sostuvo un breve encuentro con la estrella puertorriqueña Bad Bunny.
La tarde del miércoles, tras encontrarse con miembros de entidades que trabajan con personas desfavorecidas en el centro de Barcelona, el papa irá a la Sagrada Familia, el monumento de pago más visitado de España, uno de los momentos más destacados de su viaje a España.
La torre de Jesucristo, la pieza central que se eleva sobre el conjunto que se terminó en febrero, llevó la basílica a su altura máxima, 172,5 metros.
La cima queda un poco por debajo de la montaña de Montjuic, de 177 metros, siguiendo las indicaciones de Gaudí, que no quería que su obra sobrepasara la obra de Dios.
La construcción de la iglesia sufrió numerosos altibajos desde que Gaudí asumió el proyecto en 1883.
Financiada por donaciones -entre las que contabilizan los ingresos por las visitas turísticas-, la iglesia debía terminarse en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí.
Pero la pandemia obligó a abandonar este plan y la junta constructora, una fundación canónica privada, es muestra cauta para dar una nueva fecha definitiva de finalización.
Consagrada por Benedicto XVI :
Consagrada y elevada al rango de basílica por Benedicto XVI en 2010, la iglesia podría estar terminada dentro de unos diez años.
Los planes dependen de que no haya nuevos contratiempos que afecten al flujo de visitantes, que pagan entrada, y de que se solucionen las diferencias para construir los polémicos accesos a la fachada de la Gloria, la entrada principal que todavía queda por edificar.
El proyecto que defienden los constructores implicaría derribar varios edificios de viviendas, pero los vecinos se oponen.
Para cerrar su viaje, el papa visitará las islas Canarias el jueves y el viernes.
En ese archipiélago atlántico ubicado frente a África, vía de entrada a Europa para muchos migrantes irregulares, el pontífice insistirá en otro de los mensajes clave de su viaje: la acogida del inmigrante.
