Ipiales, Nariño. La frontera suma músculo. 50 uniformados de la Policía Nacional se incorporaron oficialmente para reforzar vigilancia, control y prevención en el cordón que conecta a Colombia con Ecuador.
El objetivo es uno solo: frenar de frente el contrabando, el tráfico de drogas, la extorsión y los hurtos que golpean a comerciantes y habitantes de la zona.
Los nuevos agentes ya están distribuidos en puntos estratégicos del casco urbano y en los alrededores del Puente Internacional de Rumichaca, tanto en pasos formales como trochas. Trabajarán mano a mano con Migración Colombia y las Fuerzas Militares.
Con este pie de fuerza, la Policía busca comercio más seguro, respuesta más rápida ante emergencias y devolverle la tranquilidad a una de las subregiones más activas del sur del país.