Como es costumbre anual, las playas y senderos del Parque Nacional Natural Tayrona entraron en un periodo de cierre temporal programado hasta mediados de junio para permitir la restauración, limpieza y oxigenación de sus ecosistemas costeros. Adicionalmente, durante este tiempo, las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta realizan rituales sagrados de sanación para el territorio. La medida desató una intensa conversación viral en plataformas de viajes: mientras los ambientalistas defienden a capa y espada el descanso de la fauna y la flora, el sector turístico y los viajeros internacionales debaten sobre el impacto económico del cierre en plena temporada.