Muriel brilló con un doblete y Castrillón completó la fiesta rojiblanca en el contundente 3-0 sobre Nacional.

Barranquilla vivió una fiesta inolvidable. En una exhibición de fútbol ofensivo, intensidad y contundencia, Junior derrotó con autoridad 3-0 a Nacional en el estadio Romelio Martínez, desatando la euforia de miles de aficionados que colmaron las tribunas para presenciar uno de los mejores partidos del conjunto rojiblanco en la temporada.

La gran figura de la noche fue Luis Muriel, quien regresó a su tierra para demostrar toda su calidad y experiencia con un espectacular doblete que marcó la diferencia en el compromiso. El delantero se mostró activo desde los primeros minutos, generando peligro constante y liderando el ataque tiburón con movimientos inteligentes y una definición impecable.

Desde el pitazo inicial, Junior salió decidido a imponer condiciones. La presión alta y el control del balón permitieron que el equipo barranquillero dominara gran parte del encuentro frente a un Nacional que nunca logró encontrar respuestas ante la intensidad de su rival.

El primer gol llegó. Tras una rápida combinación en el frente de ataque, Luis Muriel recibió dentro del área y definió con categoría para vencer al arquero verdolaga, desatando la celebración de los aficionados presentes en el escenario deportivo.

Con la ventaja en el marcador, Junior mantuvo el ritmo y continuó buscando ampliar la diferencia. Nacional intentó reaccionar, pero se encontró con una defensa sólida y un mediocampo que controló cada sector del terreno de juego.

En la segunda mitad, el espectáculo continuó siendo rojiblanco. Apenas transcurrían diez minutos del complemento cuando Brayan Castrillón apareció para aumentar la ventaja. El extremo aprovechó una excelente asistencia desde la banda derecha rebote queda el portero y definió con precisión para establecer el 2-0 que comenzaba a sentenciar la historia.

La anotación de Castrillón encendió aún más el ambiente en el Romelio Martínez. Los hinchas cantaban sin parar mientras el equipo mostraba una versión convincente y efectiva que ilusiona de cara a los próximos desafíos del campeonato.

Cuando Nacional intentaba descontar, apareció nuevamente la figura de la noche. Luis Muriel aprovechó una definición magistral desde el punto penal, firmó su segundo gol personal y el tercero para Junior. La anotación fue celebrada por toda la afición riojiblanca presente en el estadio.

Con el 3-0 definitivo, Junior administró el resultado y cerró una actuación sobresaliente que dejó muy buenas sensaciones entre cuerpo técnico, jugadores e hinchada. Más allá del marcador, el equipo mostró orden táctico, eficacia ofensiva y una actitud competitiva que lo convierte en uno de los candidatos a pelear por los primeros lugares.

La contundente victoria sobre Nacional representa un golpe de autoridad para Junior y una inyección de confianza para el grupo. La afición barranquillera se marchó satisfecha tras presenciar una noche perfecta en la que el equipo respondió con fútbol, goles y espectáculo.

El Romelio Martínez fue testigo de una jornada memorable que quedará grabada en la memoria de los seguidores rojiblancos. Con Luis Muriel inspirado y Brayan Castrillón aportando su talento, Junior envió un mensaje claro al resto de sus rivales: está listo para competir al más alto nivel y seguir soñando con grandes objetivos.

La revancha de la final parido de vuelta será el día lunes 08 de junio en el estadio Atanasio Girardot, por el cual nacional intenta remontar el 3 a 0 en contra, recordemos este resultado ya se había dado en el partido de la final en el año 2004 por el mismo resulta del partido de ida