Las autoridades de salud de Brasil confirmaron que los recientes casos sospechosos de ébola investigados en el país fueron descartados tras los análisis correspondientes. Sin embargo, el Gobierno decidió mantener activos los protocolos especiales de vigilancia debido al brote que afecta a algunas regiones de África.
Los controles continúan en aeropuertos, hospitales y puntos de ingreso internacional, donde se realiza seguimiento a viajeros procedentes de zonas consideradas de riesgo.
Las autoridades sanitarias han insistido en que actualmente no existen casos confirmados de ébola dentro del territorio brasileño, aunque la vigilancia epidemiológica seguirá reforzada para garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.