La gerente Victoria Núñez aseguró sentirse víctima de una presunta persecución.
Lo que inicialmente parecía una jornada más de control político en el Concejo Municipal de Melgar terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados y polémicos de las últimas horas en el municipio. La atención se centró en la gerente del Hospital Louis Pasteur, Victoria Núñez, quien durante su intervención ante los cabildantes aseguró sentirse víctima de una presunta persecución política. En medio de su declaración, la funcionaria habló de presiones relacionadas con su permanencia en el cargo y denunció situaciones que, según afirmó, estarían afectando el normal desarrollo de sus funciones administrativas al frente del centro asistencial.
Las declaraciones de la gerente rápidamente comenzaron a generar reacciones entre distintos sectores políticos y ciudadanos. A través de redes sociales, líderes de opinión y habitantes del municipio expresaron posiciones divididas frente a sus afirmaciones. Mientras algunos respaldaron su versión y aseguraron que existirían presiones políticas contra la administración del hospital, otros comenzaron a preguntarse si detrás del debate existían cuestionamientos más profundos relacionados con la gestión de recursos públicos dentro de la entidad de salud.
Investigación
Precisamente, horas después de la sesión en el Concejo, la discusión tomó un rumbo diferente luego de que la Veeduría Control Melgar Anticorrupción publicara en Facebook una serie de documentos relacionados con una denuncia presentada ante organismos de control. La información hace referencia a un proceso contractual adelantado por la Central de Urgencias Louis Pasteur E.S.E. para la compra de una camioneta Toyota Hilux que, según se indicó, estaría destinada a un proyecto de transporte asistencial. La publicación generó múltiples comentarios y abrió un nuevo debate alrededor del manejo financiero y contractual del hospital.