Momentos de tensión se vivieron en Coper durante la noche del pasado 30 de abril por una posible emergencia natural. Habitantes reportaron fuertes estruendos provenientes de una montaña ubicada cerca del casco urbano.
Los sonidos generaron temor entre la comunidad ante la posibilidad de una avalancha o deslizamiento. Varios residentes también alertaron sobre una presunta ruptura de agua en la zona montañosa. La situación obligó a una reacción inmediata de los organismos de emergencia.
El llamado fue recibido por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Muzo .La alerta fue emitida por Gestión del Riesgo Municipal. Las unidades se desplazaron rápidamente al lugar para verificar la situación. El objetivo principal era prevenir una tragedia mayor en caso de presentarse un derrumbe.
El sargento Luis Cubillos explicó las acciones realizadas durante la emergencia. Los organismos procedieron a evacuar viviendas cercanas por prevención. También realizaron monitoreo constante del caudal de agua en la zona.
Los fuertes sonidos provenientes de la montaña mantenían en alerta a las autoridades. Los organismos de socorro permanecieron en el lugar hasta la 1:30 de la madrugada. La prioridad era garantizar la seguridad de las familias cercanas.
Durante este primero de mayo continuaron las inspecciones técnicas. En las labores participaron la Defensa Civil Colombiana de Muzo y Chiquinquirá. También hicieron presencia funcionarios departamentales.
El director de Gestión del Riesgo de Boyacá, Julián Hernández, lideró nuevas verificaciones. Las autoridades inspeccionaron varias lagunas cercanas al sector. El objetivo fue descartar mayores amenazas para la población.
Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni viviendas destruidas. Sin embargo, la comunidad permanece preocupada por la situación. Los habitantes temen que nuevas lluvias puedan generar emergencias similares.
Las autoridades recomendaron mantener la calma y seguir información oficial. Los organismos continuarán monitoreando la zona para evitar riesgos.
La emergencia volvió a evidenciar la vulnerabilidad de algunos sectores rurales frente a fenómenos naturales.