Andesco señala que medidas populistas podrían deteriorar la calidad y encarecer los recibos.
La Asociación Nacional de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) lanzó un fuerte pronunciamiento frente al uso político de los servicios públicos en el país.
Durante una reciente rueda de prensa, su presidente, Camilo Sánchez Ortega, cuestionó a sectores políticos que, según afirmó, convierten este tema en una herramienta de campaña electoral, apelando a discursos que no siempre reflejan la realidad técnica del sector.

Aunque no mencionó nombres específicos, sus declaraciones coinciden con el contexto de ciudades como Tunja, donde algunos actores políticos han centrado su agenda en críticas constantes hacia las empresas prestadoras de servicios.
Para Sánchez, este tipo de posturas responden a una “forma fácil de hacer política”, en la que se busca ganar respaldo ciudadano a partir de cuestionamientos a las tarifas sin explicar los costos reales de operación ni los avances logrados en cobertura y calidad.
El dirigente fue enfático en que “dato mata relato”, insistiendo en que los discursos simplificados pueden generar desinformación y afectar la confianza en el sistema.
Según explicó, en las últimas décadas Colombia ha logrado avances significativos en acceso a servicios como agua, energía y gas, gracias a un modelo que combina inversión pública, privada y mixta.
En ese sentido, Andesco anunció acciones legales contra el nuevo marco tarifario propuesto por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA). De acuerdo con Sánchez, la medida impone condiciones difíciles de cumplir para las empresas en los tiempos establecidos, lo que podría traducirse en afectaciones para los usuarios.
Advirtió que decisiones apresuradas, especialmente en contextos electorales, pueden comprometer la sostenibilidad del servicio a largo plazo.
Otro de los puntos clave fue la alerta sobre un posible racionamiento de energía en Colombia hacia noviembre. Sánchez aseguró que la demanda energética está superando la oferta disponible, lo que pone en evidencia debilidades estructurales del sistema.
Además, cuestionó decisiones que, en su opinión, han reducido la producción nacional de hidrocarburos, obligando al país a depender de importaciones más costosas.
En este panorama, destacó el papel estratégico de regiones como Boyacá y Cundinamarca, especialmente por su capacidad en generación térmica a partir del carbón.
Según el dirigente, estas fuentes han sido fundamentales para evitar crisis recientes y garantizar el suministro eléctrico en el centro del país.