Edilberto López Oliveros, se roció combustible para luego encender el fuego.
De acuerdo con información preliminar, el episodio se registró hacia las 10:20 de la noche del lunes 6 de abril sobre la vía Nariño, frente a las canchas sintéticas. En ese lugar, el adulto mayor, al parecer, utilizó combustible antes de provocarse graves lesiones en presencia de varias personas que transitaban por el sitio. La reacción de los testigos fue inmediata, pues intentaron auxiliarlo mientras se daba aviso a los organismos de emergencia que acudieron rápidamente.
Tras ser atendido en el lugar, López Oliveros fue trasladado de urgencia a la Clínica Junical, donde permaneció bajo estricta vigilancia médica en la Unidad de Cuidados Intensivos. Su estado de salud era crítico debido a la gravedad de las lesiones. Aunque en un principio se evaluó la posibilidad de remitirlo a un centro asistencial en Bogotá, esta opción no fue viable por su condición. Finalmente, pese a los esfuerzos del personal de salud, en las últimas horas del miércoles se confirmó su fallecimiento.
De manera extraoficial, se conoció que el hombre llevaba varias décadas trabajando como taxista, siendo ampliamente reconocido entre sus colegas y usuarios del servicio. Igualmente, trascendió que en los últimos meses habría presentado episodios de depresión asociados a problemas de salud. Este aspecto también será objeto de verificación dentro del proceso investigativo.