El mayor Jaime Alexander Fernández Camargo, una de las víctimas del avión Hércules.

La confirmación de las 69 víctimas fatales tras el trágico accidente del avión Hércules C-130 en el Putumayo ha causado una profunda consternación en Girardot, conocida como la “Ciudad de las Acacias”. Entre los fallecidos se encuentra el piloto al mando, el mayor Jaime Alexander Fernández Camargo, un oficial cuya historia está estrechamente ligada a una de las familias más respetadas y tradicionales de la región. La noticia ha generado un ambiente de duelo colectivo en la ciudad, donde familiares, amigos y conocidos lamentan la partida de uno de sus hijos más destacados.

El mayor Fernández llevaba en su sangre un legado de servicio y comunicación profundamente arraigado en Girardot. Era nieto del recordado periodista Jaime Fernández Stand, cuya trayectoria dejó una huella significativa en la historia de los medios locales. Asimismo, era sobrino del abogado Davis Fernández, reconocido líder político y excandidato a la Alcaldía de la ciudad. Estas raíces explican el inmenso dolor que hoy embarga a la comunidad girardoteña, donde gran parte de su familia reside y donde su nombre siempre estuvo asociado al compromiso social y al servicio público.

Con 19 años de servicio en la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el mayor Jaime Fernández se consolidó como uno de los aviadores más experimentados del país. Su carrera estuvo marcada por misiones de alta complejidad, destacándose como uno de los pocos pilotos capacitados para aterrizar el imponente Hércules en las pistas de hielo de la Antártida, una maniobra que exige precisión y experiencia excepcionales. Además, participó activamente en operaciones de transporte de tropas en zonas de conflicto, así como en misiones humanitarias, llevando ayuda a comunidades afectadas por emergencias en distintos puntos del territorio nacional.