La Plaza de Bolívar vivió este fin de semana una explosión de color, música y tradición con la llegada del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, una de las celebraciones más representativas de Colombia y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El evento, organizado como antesala a las festividades de enero, reunió a miles de asistentes que disfrutaron de comparsas, trajes artesanales, murgas y la presencia de las emblemáticas carrozas monumentales.
Delegaciones de artistas, colectivos culturales y maestros artesanos de Nariño viajaron hasta la capital para mostrar el talento y la creatividad que caracteriza al carnaval. La actividad buscó reforzar el reconocimiento nacional del evento y acercar a los bogotanos a las expresiones culturales del sur del país. El público también participó en talleres abiertos donde se enseñaron técnicas de papel maché, pintura y maquillaje tradicional.
Las autoridades culturales destacaron que esta presentación en Bogotá se ha convertido en una vitrina clave para promover el turismo y fortalecer los procesos artísticos que sostienen al carnaval. “Es una oportunidad para que el país reconozca el trabajo de quienes mantienen viva esta tradición”, señaló uno de los voceros del comité organizador.
La jornada concluyó con un desfile simbólico que recorrió los alrededores de la plaza, dejando una estela de alegría y reafirmando el valor de esta manifestación que, año tras año, enaltece la identidad de Nariño y convoca a miles de personas dentro y fuera del país.