
Una joven de 23 años sufrió muerte cerebral luego de realizar un desafío de ocho shots con pitillo en un establecimiento nocturno de Cali; la familia denuncia falta de atención y protocolos de emergencia.
Una tragedia enluta a la capital vallecaucana. La joven María José Ardila, de 23 años, murió luego de partir con sus amigos en una discoteca de Cali para celebrar su cumpleaños, donde participó en un reto que consistía en consumir ocho shots servidos con un pitillo.
Según relató su padre, Andrés Ardila, la joven se desmayó durante el desafío, vomitó mientras estaba inconsciente y broncoaspiró. Estuvo varios minutos sin respiración antes de ser trasladada a urgencias. Allí se le confirmó muerte cerebral y la familia decidió desconectarla.
El reto en cuestión formaba parte de una dinámica del local en la que se ofrecían premios de hasta 1,5 millones de pesos a quienes cumplían consumos rápidos de licor, como “tomar tres shots en cinco segundos” o “aguardiente por 13 segundos sin regarlo”.
Ante el incidente, la Secretaría de Salud de Cali informó que la joven ingresó en estado crítico con paro cardiorrespiratorio y anunció que se reforzarán las inspecciones en locales nocturnos y se capacitará al personal en atención de emergencias relacionadas con el consumo excesivo de alcohol.
La familia de la víctima denuncia que el establecimiento no contaba con protocolos de primeros auxilios ni ambulancia inmediata, y que perdió tiempo vital mientras el personal del lugar tardaba en actuar debido a que “creían que estaba simplemente ebria”. Hizo un llamado a las autoridades y adelantará acciones legales contra los responsables.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre los retos de consumo de alcohol en discotecas y bares, y los riesgos que implican para la salud cuando se combinan con dinámicas de presión social y falta de atención médica oportuna.