Veintisiete años después del asesinato del abogado y defensor de derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo, su hermana, María Magdalena Valle, ha decidido romper el silencio. En una entrevista exclusiva con Señal Investigativa, reveló detalles inéditos sobre las amenazas, denuncias y omisiones estatales que precedieron el crimen ocurrido en febrero de 1998, así como los nuevos avances judiciales que apuntan a posibles responsabilidades del expresidente Álvaro Uribe Vélez y de otros altos mandos de la época.

Valle Jaramillo fue asesinado en su oficina, en el centro de Medellín, tras años de denunciar la presunta alianza entre el Ejército, la Policía y los grupos paramilitares bajo el mando de Carlos Castaño. En sus informes y declaraciones públicas, advirtió sobre las masacres cometidas en Ituango y el norte de Antioquia, señalando directamente al entonces gobernador del departamento, Álvaro Uribe Vélez, como un funcionario que ignoraba —e incluso podría estar facilitando— esas estructuras armadas ilegales. Pocas semanas después de hacer esas denuncias, fue asesinado.

El nuevo episodio de Señal Investigativa presentó testimonios de exjefes paramilitares, entre ellos el de Francisco Villalba, quien antes de ser asesinado declaró que Uribe Vélez, su hermano Santiago Uribe y el entonces general Carlos Alberto Ospina Ovalle habrían participado en una reunión donde se elaboró una lista de personas a eliminar, en la que figuraban Jesús María Valle, el abogado Eduardo Umaña Mendoza y el periodista Jaime Garzón.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado colombiano en 2008 por el asesinato de Valle, calificándolo como un crimen de lesa humanidad. En esa sentencia, el tribunal internacional señaló que Colombia no había garantizado justicia ni identificado a los autores intelectuales. Señal Investigativa recordó que, a pesar de esta condena, las investigaciones nacionales han avanzado lentamente y los responsables de mayor rango no han sido llevados a juicio.

Durante la entrevista, María Magdalena Valle recordó el temor constante que vivía su hermano ante las amenazas que denunció sin recibir protección alguna. Afirmó que él era plenamente consciente del riesgo que corría, pero decidió seguir denunciando por convicción moral y compromiso con las víctimas. La hermana también cuestionó la falta de justicia, subrayando que después de casi tres décadas “el Estado no ha garantizado verdad ni reparación”.

El programa periodístico también resaltó el caso del general (r) Carlos Alberto Ospina Ovalle, acusado desde 2008 de haber participado en la planificación del asesinato. Aunque la Fiscalía 53 de Derechos Humanos ordenó su vinculación formal al proceso en 2023, el oficial continúa recibiendo reconocimientos institucionales, algo que ha generado indignación entre las organizaciones de derechos humanos. Su defensa, por su parte, sostiene que los testimonios en su contra son inconsistentes.

El caso vuelve a cobrar relevancia en un momento judicial especialmente delicado para Álvaro Uribe Vélez, quien enfrenta múltiples procesos legales. Esta semana, el Tribunal Superior de Bogotá revelará la sentencia completa de 12 años de prisión por soborno a testigos, una decisión que podría tener implicaciones directas sobre su futuro político y judicial.

Finalmente, el reportaje destaca que la historia de Jesús María Valle sigue siendo un símbolo de la impunidad y la lucha por la verdad en Colombia. Su hermana, al romper el silencio, revive no solo el recuerdo de un hombre que denunció la violencia estatal y paramilitar en los años noventa, sino también la exigencia de una sociedad que aún espera justicia por los crímenes cometidos contra quienes se atrevieron a hablar.