La recuperación económica de Manizales continúa después del fuerte sismo del 10 de agosto de 2026, que provocó daños en viviendas, establecimientos comerciales, infraestructura pública y diferentes sectores de la ciudad. A más de un mes de la emergencia, la Alcaldía mantiene programas y jornadas destinadas a recuperar la actividad comercial y acompañar a los negocios que sufrieron las mayores afectaciones.
El balance más reciente muestra que la gran mayoría del comercio de la capital de Caldas ya volvió a operar. Sin embargo, cientos de establecimientos todavía enfrentan dificultades relacionadas con daños en sus locales, pérdida de equipos, insumos o interrupciones de su actividad económica.
De acuerdo con información entregada por la Administración Municipal y reportada por medios locales, alrededor de 638 negocios fueron identificados con afectaciones críticas, mientras que otros establecimientos presentan daños de menor gravedad. Al mismo tiempo, las autoridades han puesto en marcha jornadas de reactivación comercial que buscan generar espacios temporales para que los empresarios puedan volver a vender sus productos y servicios.
El terremoto modificó la actividad comercial de la ciudad
El sismo ocurrió el 10 de agosto de 2026 a las 7:34 de la mañana y tuvo una magnitud de 7,4, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El epicentro fue localizado en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 103 kilómetros según la información oficial publicada por el organismo.
Aunque el epicentro no estuvo en Manizales, el movimiento fue ampliamente sentido y generó daños importantes en diferentes sectores de la ciudad.
En los primeros días posteriores al terremoto, las autoridades recomendaron medidas preventivas para los establecimientos comerciales mientras avanzaban las inspecciones de seguridad. Posteriormente comenzaron los trabajos de limpieza, evaluación estructural, retiro de elementos en riesgo y recuperación de las principales zonas comerciales.
El impacto económico no se limitó a los locales que sufrieron daños físicos. Los cierres temporales de vías y edificios, las restricciones de acceso y la reducción del flujo de compradores también afectaron a negocios que no habían sufrido daños estructurales graves.
Por eso, la recuperación del comercio se convirtió en uno de los componentes de la respuesta posterior a la emergencia.
Cerca del 97 % del comercio ya está activo
La situación ha cambiado considerablemente desde los primeros días del terremoto.
Según información divulgada por la Alcaldía y recogida por Caracol Radio, para septiembre aproximadamente el 97 % del comercio de Manizales estaba activo. Sin embargo, todavía existía un grupo importante de negocios que enfrentaba afectaciones de mayor gravedad.
La propia Alcaldía había reportado anteriormente que cerca de 2.000 unidades comerciales resultaron afectadas por el sismo. Para comienzos de septiembre, alrededor del 95 % ya había regresado a sus lugares habituales de operación, mientras aproximadamente 600 unidades continuaban con afectaciones bajas, medias o altas y eran objeto de caracterización para definir mecanismos de apoyo.
Las cifras han ido cambiando a medida que avanzan las inspecciones y se actualiza el censo empresarial. Por eso, el número cercano a 600 debe entenderse como una fotografía de una etapa específica de la recuperación, mientras que reportes posteriores situaron en 638 los negocios con impacto crítico.
Esta actualización también explica por qué pueden encontrarse diferentes cifras oficiales y periodísticas sobre el número de establecimientos afectados.
Jornadas de reactivación buscan recuperar las ventas
Una de las estrategias implementadas por la Administración Municipal consiste en organizar jornadas de reactivación comercial en diferentes sectores de la ciudad.
Estas actividades permiten que comerciantes afectados puedan trasladar temporalmente parte de su actividad a espacios habilitados para recibir compradores.
Durante una jornada realizada entre el 4 y el 6 de septiembre, los puntos de actividad comercial estuvieron ubicados en sectores como Milán, El Cable, Chipre, el Bulevar de la 48 y el Parque Ernesto Gutiérrez.
Según la Alcaldía, más de 15.000 personas visitaron estos espacios y las ventas alcanzaron aproximadamente $221 millones durante ese fin de semana.
La estrategia busca atender una dificultad concreta: algunos comerciantes pueden tener la capacidad de continuar con su negocio, pero no pueden utilizar todavía su establecimiento habitual debido a daños estructurales o restricciones de seguridad.
En esos casos, habilitar espacios alternativos permite mantener la actividad económica mientras avanzan las intervenciones en los inmuebles.
Las jornadas ya han generado cientos de millones de pesos
El proceso de reactivación no se ha limitado a una única jornada.
Según declaraciones entregadas por la Alcaldía a Caracol Radio el 10 de septiembre, las actividades de reactivación económica dirigidas especialmente a los negocios afectados habían generado alrededor de $527 millones en ventas para los comerciantes.
Esta cifra corresponde a las jornadas desarrolladas en sectores como Milán, El Cable, el Centro y el Bulevar de la 48.
Los resultados muestran la importancia de mantener abiertos canales alternativos de comercialización mientras los negocios afectados recuperan sus locales, aunque las ventas generadas durante estas actividades no sustituyen necesariamente las pérdidas ocasionadas durante el periodo de cierre.
La recuperación, por tanto, depende tanto de la reapertura física de los establecimientos como de la capacidad de los empresarios para reponer equipos, mercancías, insumos y otros elementos necesarios para continuar funcionando.
El Centro Histórico recuperó buena parte de su actividad
Uno de los puntos más importantes de la recuperación es el Centro Histórico.
En esta zona se concentra una gran cantidad de establecimientos y trabajadores, por lo que las restricciones posteriores al terremoto tuvieron un efecto significativo sobre la actividad cotidiana.
La Alcaldía informó que, un mes después del sismo, más del 90 % de los establecimientos comerciales del Centro se encontraban nuevamente abiertos. También se había recuperado la totalidad del tránsito peatonal de la carrera 23.
El Centro Histórico cuenta con aproximadamente 2.900 locales comerciales, por lo que su recuperación representa una parte importante del proceso de normalización económica de la ciudad.
Sin embargo, algunos inmuebles todavía requieren intervenciones y obras de conservación antes de que puedan utilizarse nuevamente con normalidad.
¿Qué pasará con los comerciantes que perdieron equipos o mercancía?
La recuperación económica también contempla apoyos específicos para quienes sufrieron pérdidas materiales.
El plan de reconstrucción de Manizales contempla mecanismos dirigidos a comerciantes que perdieron equipos, insumos y otros elementos necesarios para desarrollar sus actividades.
Para determinar las necesidades de cada negocio, la Alcaldía trabaja en conjunto con la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas y Fenalco, entidades que participan en la caracterización de las afectaciones.
Uno de los mecanismos planteados consiste en validar las pérdidas y, cuando corresponda, realizar el pago directamente a los proveedores de los bienes requeridos para recuperar la actividad comercial.
Esto permitiría que los recursos destinados a la recuperación sean utilizados específicamente para reponer los elementos que los establecimientos necesitan para volver a operar.
No obstante, es importante distinguir entre los programas anunciados y los beneficios efectivamente entregados. La Alcaldía ha señalado que los mecanismos deben pasar por procesos de validación y reglamentación antes de determinar quiénes cumplen los requisitos para cada apoyo.
Recursos para la reconstrucción
El componente comercial forma parte de un plan de recuperación mucho más amplio.
El Concejo de Manizales aprobó recursos por $220.000 millones para avanzar en la atención y reconstrucción después del sismo. El esquema aprobado contempla un empréstito por ese monto y la incorporación de recursos al presupuesto municipal para financiar diferentes acciones relacionadas con la emergencia.
Los recursos están destinados a diferentes necesidades de la ciudad, por lo que no corresponden exclusivamente al sector comercial.
Entre los componentes contemplados están la recuperación de viviendas, subsidios de arrendamiento, demoliciones, banco de materiales, atención de familias afectadas y medidas de apoyo para comerciantes.
La Administración Municipal indicó que los mecanismos, requisitos y procedimientos para acceder a los diferentes beneficios debían ser reglamentados después de la aprobación de los recursos.
La Cámara de Comercio también destinó recursos
La respuesta económica no depende únicamente de la Alcaldía.
La Cámara de Comercio de Manizales por Caldas anunció el 19 de agosto la destinación de $1.000 millones de recursos propios para poner en marcha una estrategia de reactivación empresarial en el departamento.
La entidad planteó varias líneas de acción, entre ellas un fondo de donaciones, mecanismos de tasa compensada para aliviar los costos financieros de empresarios que necesiten crédito y el redireccionamiento de programas y capacidades de la institución hacia la atención de la emergencia.
Esta participación busca complementar las acciones de las autoridades y brindar herramientas adicionales a los empresarios que enfrentan dificultades después del terremoto.
La recuperación del comercio ocurre mientras continúa la reconstrucción
La reactivación económica no significa que los efectos del terremoto hayan desaparecido.
El balance presentado por la Alcaldía al cumplirse un mes de la emergencia registraba 11.513 viviendas afectadas, de las cuales 1.505 presentaban pérdida total. También se habían realizado miles de revisiones técnicas y más de un centenar de unidades habían sido demolidas como parte del proceso de recuperación de las zonas con mayor riesgo.
El comercio se encuentra vinculado directamente con esta reconstrucción porque muchos establecimientos funcionan en edificaciones que requieren reparaciones, reforzamiento estructural o demolición.
Por esta razón, la reapertura de un negocio no depende únicamente de la voluntad del propietario. En algunos casos es necesario esperar conceptos técnicos y garantizar que el inmueble pueda ser utilizado de manera segura.
Camacol participa en la supervisión de la reconstrucción
Otro elemento del proceso es la participación de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) como gerente de la reconstrucción.
Según la Alcaldía, Camacol contará con profesionales encargados de realizar validaciones técnicas, acompañar las intervenciones y contribuir al seguimiento de la destinación de los recursos.
El propósito es que las reparaciones y reconstrucciones cumplan las condiciones técnicas necesarias y que los recursos sean utilizados mediante mecanismos de validación, seguimiento e interventoría.
Esto adquiere especial importancia en el caso de los establecimientos comerciales que presentan daños estructurales, ya que una reapertura apresurada podría generar riesgos para trabajadores y clientes.
El reto ahora es mantener la actividad económica
La recuperación de Manizales entra así en una etapa diferente a la de los primeros días de la emergencia.
Mientras inicialmente la prioridad fue atender a las personas afectadas, evacuar inmuebles peligrosos, retirar escombros y evaluar las estructuras, ahora uno de los desafíos principales consiste en mantener funcionando la economía local y recuperar los negocios que todavía permanecen afectados.
La reapertura de la mayoría de los establecimientos ha permitido recuperar buena parte de la actividad comercial. Sin embargo, los cientos de negocios con afectaciones críticas requieren medidas adicionales para recuperar sus locales, equipos, inventarios o capacidad de venta.
En este contexto, las jornadas comerciales, los programas de apoyo empresarial y los recursos destinados al plan de reconstrucción forman parte de una estrategia que busca evitar que las consecuencias económicas del terremoto se prolonguen más allá de la emergencia inmediata.
Una recuperación que todavía está en marcha
A más de un mes del sismo, Manizales presenta una recuperación visible de su actividad comercial, especialmente en el Centro Histórico y otros sectores donde las vías y establecimientos han vuelto progresivamente a la normalidad.
Las cifras disponibles muestran, al mismo tiempo, que la emergencia todavía tiene consecuencias económicas para cientos de empresarios.
La diferencia entre los aproximadamente 600 establecimientos identificados inicialmente con afectaciones y los 638 negocios con impacto crítico reportados posteriormente refleja que el censo ha continuado actualizándose conforme avanzan las evaluaciones.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es combinar la reapertura del comercio con una reconstrucción técnicamente segura. El objetivo es que los negocios que ya pueden operar continúen activos y que aquellos que todavía enfrentan daños encuentren mecanismos para recuperar su actividad.
La evolución de estos programas dependerá de la reglamentación de los recursos aprobados, de los resultados de los censos empresariales y de las condiciones técnicas de cada inmueble. Mientras tanto, las jornadas de reactivación comercial representan uno de los principales mecanismos utilizados para mantener el movimiento económico de los sectores más afectados por el terremoto.