Nariño es un destino emergente en el turismo, esto no quiere decir que en el departamento no existan prestadores de servicios que ofrezcan experiencias de alto nivel hace más de 30 años. Con una ubicación privilegiada, el sur occidente colombiano es potencial turístico, enclavado en la región andina y circundado por una cadena de volcanes: Nariño es fuego. La amazonia también hace parte de este territorio; Nariño es magia y misterio. Acercándonos a la inmensidad del océano, encontramos la llanura costera del pacífico; Nariño es viento y romance.
La riqueza de nuestro departamento se refleja en su historia, la arquitectura de sus templos, su gastronomía, su biodiversidad y sus patrimonios. Hoy, contamos con la mayoría de técnicas artesanales en el país, siendo una de ellas patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Pero no es el único, tenemos más motivos de orgullo, manifestaciones, expresiones y obras que engrandecen a la humanidad; el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, las Músicas de Marimba y Cantos Tradicionales del Pacífico Sur, el Barniz de Pasto Mopa Mopa y el Camino del Qhapaq Ñan.
Desde este espacio y como titula la inspiración de Aurelio Arturo, la invitación es a hacer parte de la magia, de la tradición y de la calidez de la gente del sur, aquí provocaremos a propios y visitantes para conocer Nariño y su oferta experiencial, donde anfitriones de la ruralidad y el sector urbano muestran al mundo una propuesta turística de valor, innovadora y desde la fuerza comunitaria como modelo de gestión, elemento de reducción de la migración a las ciudades, intercambio cultural auténtico, conservación ambiental y empoderamiento social.
Según la Organización Mundial del Turismo OMT, el turismo comunitario en 2025 ha experimentado un crecimiento del 65% en los últimos cinco años, consolidándose como una opción viable y sobre todo como una alternativa al turismo masivo. Ahora bien, la inversión en formación de líderes comunitarios en territorio nariñense es importante, no solo desde el orden internacional, sino nacional y regional a través de diversas ofertas públicas y programas de becas.
Así, el turismo nariñense representa una revolución, transformando comunidades y permitiendo que sean ellas las protagonistas del desarrollo y mejora de la calidad de vida, apostar por el turismo de base comunitaria es también darle la bienvenida a la calidad, al reconocimiento, a la defensa de los territorios y a la gobernanza local que se aleja del paradigma clásico de planificación turística.
Bienvenidos al departamento de Nariño.