Las inadecuadas prácticas agropecuarias como la quema de rastrojo para abonar las parcelas y las criminales acciones de los ‘pirómanos’ tienen ardiendo a las montañas de los municipios de Linares y Sotomayor.
Aunque las familias campesinas intentan apagar el fuego, la fuerza de las llamas sigue ganando terreno. Para controlar las llamas exifgen la ibnmediata presencia de la Dirección Departamental para la Gestión de Riesgos y Desastres.