El actor estadounidense abrió su vida personal en una entrevista con Esquire y recordó la profunda crisis emocional que atravesó durante los años posteriores a su separación.
Brad Pitt volvió a sorprender con una confesión sobre uno de los periodos más difíciles de su vida. El actor, de 62 años, habló abiertamente sobre su relación con el alcohol, el impacto emocional de su divorcio de Angelina Jolie y un momento en el que llegó a comprender cómo una persona podía contemplar el suicidio como una salida al sufrimiento.
En una entrevista publicada este 10 de agosto por la revista Esquire, Pitt recordó los años posteriores a la separación de Jolie como una etapa especialmente dolorosa, marcada por problemas familiares, pérdidas personales y el distanciamiento de algunos de sus hijos.
“Volví a beber”
Una de las revelaciones que más llamó la atención fue su confesión sobre el alcohol. Pitt explicó que después de permanecer sobrio durante aproximadamente siete años volvió a consumir bebidas alcohólicas.
El actor aseguró que su regreso al alcohol se produjo de una manera que considera más controlada, aunque reconoció que en algunas ocasiones se confió demasiado y comprobó nuevamente que beber en grandes cantidades no era positivo para él.
La confesión resulta especialmente significativa debido a que Pitt había hablado públicamente de sus problemas con la bebida después de su separación de Jolie. En 2017 reconoció que el alcohol se había convertido en un problema y que había comenzado un proceso de terapia.
Un momento de profunda oscuridad
Pitt también recordó el deterioro emocional que experimentó durante el prolongado conflicto familiar posterior a su separación.
Según sus declaraciones, hubo un momento en el que el dolor fue tan intenso que llegó a comprender por qué alguien podría considerar el suicidio como una forma de aliviar el sufrimiento. Sin embargo, el actor aclaró que no tenía antecedentes de tendencias suicidas y atribuyó su capacidad para superar aquella etapa a su instinto de supervivencia y a su carácter optimista.
Sus palabras ponen de manifiesto el impacto que tuvieron sobre él los años de conflicto familiar y la ruptura de una relación que había ocupado una parte importante de su vida.
Una separación que duró años
Brad Pitt y Angelina Jolie comenzaron su relación en 2005, se casaron en 2014 y tienen seis hijos. Jolie solicitó el divorcio en 2016, dando inicio a una prolongada disputa legal y familiar que finalmente llegó a un acuerdo de divorcio en 2024.
Durante ese periodo, Pitt también enfrentó investigaciones relacionadas con acusaciones de maltrato familiar, aunque posteriormente no se presentaron cargos por abuso infantil. El conflicto tuvo además consecuencias en la relación del actor con sus hijos.
Una nueva etapa
A pesar de las dificultades, Pitt asegura estar atravesando una etapa diferente de su vida. En su conversación con Esquire habló sobre el duelo, la soledad, la familia y la necesidad de aceptar aquello que no puede cambiarse.
La confesión sobre el alcohol y sus pensamientos durante los momentos más difíciles muestra una faceta poco habitual del ganador del Óscar, quien durante años ha intentado mantener buena parte de su vida privada alejada de los medios.
Hoy, el actor busca mirar hacia adelante mientras continúa trabajando en nuevos proyectos cinematográficos. Su historia, sin embargo, vuelve a recordar que incluso las figuras más famosas pueden atravesar profundas crisis personales lejos de las cámaras.