escanso más reparador.
Tu rutina antes de dormir también importa
Dormir bien depende de varios factores. Una rutina nocturna estable puede facilitar la transición hacia el descanso.
Reduce las pantallas antes de acostarte
La exposición a dispositivos puede dificultar la relajación en algunas personas.
Mantén horarios constantes
Acostarte y levantarte aproximadamente a la misma hora puede favorecer una rutina regular.
Evita cenas demasiado pesadas
Una cena abundante puede resultar incómoda antes de dormir.
Prepara el dormitorio
Un espacio tranquilo, oscuro y cómodo puede favorecer el descanso.
Crea un ritual relajante
Leer, respirar lentamente o escuchar música tranquila puede ayudarte a desconectarte.
Si los problemas de sueño persisten, afectan tu funcionamiento diario o aparecen con frecuencia, consulta con un profesional.
