Santiago Herrera, mandatario local.
La situación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Coello, Tolima, encendió las alarmas tras conocerse una denuncia sobre presuntas irregularidades contractuales y administrativas que los tendría atravesando una grave crisis económica.
Según la información revelada, aunque cada año se firma un contrato con la Alcaldía, este solo empieza a tener vigencia desde la fecha de su firma, la cual suele concretarse hasta mediados de febrero, dejando sin reconocimiento económico el trabajo realizado durante enero y parte del mes siguiente. La problemática se agrava porque, pese a que ya transcurrió buena parte del año, los nueve integrantes de la institución aseguran que no han recibido un solo pago correspondiente a sus labores. Los bomberos afirman que perciben un salario mensual de apenas un millón de pesos y que, además, no cuentan con prestaciones sociales. A esto se suma que la administración les descuenta cerca del 16 % por conceptos de estampillas, retención en la fuente e impuesto de industria y comercio, situación que consideran injusta tratándose de un servicio de voluntariado.
Como si fuera poco, las facturas electrónicas presentadas entre febrero y mayo habrían sido devueltas en repetidas ocasiones por la Alcaldía y la interventoría, argumentando modificaciones en las fechas de cobro, lo que ha retrasado aún más el desembolso de los recursos. Mientras la incertidumbre crece entre el personal, los bomberos esperan una pronta solución que garantice el pago de sus salarios y les permita continuar prestando un servicio fundamental para atender emergencias y proteger a la comunidad del municipio de Coello.