La Copa Mundial de 2030 empieza a tomar forma mucho antes de que se conozcan todos sus detalles deportivos. Mientras España, Portugal y Marruecos tienen asignada la organización principal del torneo y Argentina, Uruguay y Paraguay serán protagonistas de la celebración del centenario, la Conmebol intenta modificar sustancialmente el proyecto aprobado.

La entidad sudamericana quiere que el Mundial pase de 48 a 64 selecciones y que el continente tenga una participación mucho mayor como escenario de partidos. En el planteamiento que actualmente impulsa Sudamérica, los tres países que albergarán los encuentros del centenario podrían recibir 18 partidos en conjunto, en lugar de los tres que están contemplados oficialmente en el proyecto vigente.

La discusión ha ganado fuerza después de la celebración del Mundial de 2026, el primero disputado con 48 equipos. El propio presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, ha defendido públicamente la posibilidad de que 2030 sea un torneo de 64 participantes.

¿Qué propone exactamente la Conmebol para el Mundial 2030?

La idea central es aumentar el número de participantes de 48 a 64 selecciones. Eso significaría incorporar 16 equipos adicionales respecto del formato utilizado en 2026.

El Mundial de 2026 se disputó con 48 selecciones distribuidas en 12 grupos de cuatro. En total, el torneo contempla 104 partidos.

Para 2030, la propuesta sudamericana plantea dar un paso adicional y llevar el campeonato a 64 selecciones. El argumento de la Conmebol está estrechamente relacionado con el carácter excepcional que tendrá la edición: se cumplirán 100 años desde el primer Mundial, celebrado en Uruguay en 1930.

Alejandro Domínguez ha presentado el centenario como una oportunidad para ampliar la competición y permitir que más países tengan la posibilidad de disputar una Copa del Mundo. En julio de 2026, el dirigente volvió a referirse públicamente a la posibilidad de un torneo con 64 participantes.

Sin embargo, no existe todavía un formato definitivo aprobado para un Mundial de 64 equipos. Por eso, cualquier distribución de grupos, número exacto de partidos o sistema de clasificación que circule actualmente debe entenderse como una posibilidad y no como una decisión oficial de la FIFA.

El objetivo de Sudamérica: pasar de tres a 18 partidos

Uno de los puntos más importantes de la propuesta es la cantidad de encuentros que podrían disputarse en Sudamérica.

El proyecto aprobado actualmente por la FIFA establece que Argentina, Uruguay y Paraguay albergarán un partido cada uno, como parte de la celebración del centenario. El resto del torneo se desarrollará principalmente en España, Portugal y Marruecos.

La Conmebol pretende modificar esa distribución.

Según las informaciones que se manejan actualmente, la intención sudamericana es que los tres países alberguen 18 encuentros en conjunto si finalmente se aprueba el Mundial de 64 selecciones. El planteamiento permitiría que la región tenga un papel deportivo mucho mayor y no se limite a recibir únicamente tres partidos simbólicos.

Una de las posibilidades que se ha mencionado es que Argentina, Uruguay y Paraguay reciban grupos completos de la primera fase. En un escenario de 64 equipos dividido en 16 grupos de cuatro, cada grupo tendría seis partidos. Tres grupos disputados en Sudamérica representarían precisamente 18 encuentros.

No obstante, esta distribución no ha sido confirmada oficialmente por la FIFA. Se trata de uno de los escenarios vinculados a la propuesta sudamericana.

¿Por qué Conmebol quiere un Mundial de 64 equipos?

La primera razón es simbólica.

El Mundial de 2030 no será una edición cualquiera. La competición cumplirá un siglo desde aquella primera Copa del Mundo que Uruguay organizó y ganó en 1930. Para la Conmebol, esa circunstancia justifica que el torneo tenga características extraordinarias.

La organización sudamericana considera que aumentar el número de participantes permitiría convertir el centenario en una celebración todavía más global.

Además, un Mundial de 64 equipos abriría la puerta a selecciones que podrían quedarse fuera con el actual sistema de 48 participantes. El debate ha sido especialmente visible después de que el torneo de 2026 mostrara que varias selecciones históricas y competitivas podían quedar eliminadas antes de la fase final.

También existe una razón directamente relacionada con Sudamérica: la región quiere aprovechar el centenario para recuperar protagonismo como sede mundialista.

Aunque Argentina, Uruguay y Paraguay forman parte oficialmente de la organización de 2030, su papel actual es muy reducido: solamente un partido en cada país. La Conmebol considera que esa presencia no refleja la importancia histórica de Sudamérica para la Copa del Mundo.

El Mundial 2030 ya tiene seis países involucrados

Antes de hablar de la nueva propuesta hay que entender el proyecto que FIFA ya aprobó.

En diciembre de 2024, el Congreso extraordinario de la FIFA designó oficialmente a España, Portugal y Marruecos como anfitriones principales del Mundial 2030.

Al mismo tiempo, se confirmó que Argentina, Paraguay y Uruguay recibirán un partido cada uno para conmemorar los 100 años del torneo.

Esto significa que la edición de 2030 tendrá una característica inédita: estará vinculada a tres continentes y seis países.

La primera Copa del Mundo se disputó en Uruguay en 1930. Por eso, FIFA decidió que el centenario tuviera una celebración especial en Montevideo y que tres encuentros se jugaran en territorio sudamericano.

El esquema vigente es, por tanto:

  • 🇪🇸 España: sede principal.
  • 🇵🇹 Portugal: sede principal.
  • 🇲🇦 Marruecos: sede principal.
  • 🇺🇾 Uruguay: un partido del centenario.
  • 🇦🇷 Argentina: un partido del centenario.
  • 🇵🇾 Paraguay: un partido del centenario.

Los seis países también tienen prevista la clasificación automática en las condiciones establecidas por FIFA para las sedes.

De tres partidos a 18: el gran objetivo de Argentina, Uruguay y Paraguay

El salto que busca la Conmebol sería enorme.

El plan oficial actual contempla únicamente tres partidos en Sudamérica. La nueva propuesta pretende llevar esa cifra hasta 18 encuentros, multiplicando por seis la presencia del continente en el torneo.

Para Argentina, Uruguay y Paraguay esto supondría una diferencia considerable desde el punto de vista deportivo, económico y turístico.

Una fase de grupos completa significaría recibir durante varios días a diferentes selecciones, aficionados, medios de comunicación y delegaciones internacionales. También permitiría que los estadios sudamericanos tuvieran una participación mucho más importante en el torneo.

El objetivo de Conmebol no sería simplemente organizar partidos amistosos o ceremoniales, sino conseguir que Sudamérica tenga una participación real en la competición.

¿Cómo funcionaría un Mundial con 64 selecciones?

Todavía no existe una estructura definitiva aprobada por FIFA, pero matemáticamente una de las alternativas más sencillas sería utilizar 16 grupos de cuatro selecciones.

En ese escenario:

  • 64 selecciones participarían.
  • Habría 16 grupos.
  • Cada grupo tendría cuatro equipos.
  • Cada grupo disputaría seis partidos.
  • Los dos mejores de cada grupo avanzarían a una fase de 32 equipos.
  • A partir de allí comenzaría una fase eliminatoria.

Este modelo permitiría mantener grupos de cuatro, una estructura tradicional en la Copa del Mundo.

Sin embargo, cambiar de 48 a 64 equipos también obligaría a modificar el número total de partidos y la duración del torneo. La FIFA tendría que estudiar cuidadosamente el calendario, los desplazamientos, los descansos y el bienestar de los futbolistas.

La experiencia de 2026 ya implicó una expansión considerable: el Mundial pasó a 48 selecciones y alcanzó los 104 partidos.

Por eso, una ampliación inmediata a 64 equipos representaría otro cambio importante.

El principal problema: calendario y logística

La expansión no depende únicamente de que existan suficientes selecciones interesadas en participar.

Un Mundial con 64 equipos implicaría más encuentros, más desplazamientos, más hoteles, más entrenamientos, más seguridad y una infraestructura todavía mayor.

Además, 2030 ya tiene una dificultad logística particular: el torneo estará repartido entre Europa, África y Sudamérica.

Un equipo que dispute un partido en Sudamérica y posteriormente deba desplazarse a España, Portugal o Marruecos tendría que afrontar un viaje intercontinental considerable.

La FIFA tendrá que determinar si el aumento de partidos puede hacerse sin perjudicar el descanso de los futbolistas ni convertir el calendario internacional en una carga todavía mayor.

Precisamente por eso, fuentes citadas por medios españoles han señalado que el proyecto de 64 equipos todavía se encuentra en una fase de evaluación y que no existe un esquema definitivo aprobado.

La FIFA todavía no ha aprobado los 64 equipos

Este es uno de los puntos que más confusión ha generado.

Que la Conmebol impulse la idea no significa que el Mundial 2030 ya tenga oficialmente 64 selecciones.

En julio de 2026, Gianni Infantino reconoció que la posibilidad de ampliar el torneo estaba sobre la mesa y que la FIFA analizaría la propuesta. La información disponible posteriormente continuó describiendo el proyecto como una posibilidad en evaluación.

De hecho, medios que han consultado fuentes de FIFA han indicado que la propuesta todavía no contaba con un desarrollo definitivo en aspectos como grupos y viabilidad operativa.

Por lo tanto, a día de hoy, no se puede afirmar que FIFA haya aprobado un Mundial de 64 selecciones para 2030.

Lo que sí existe es una propuesta concreta impulsada por la Conmebol y una apertura de FIFA a estudiar la posibilidad.

¿Qué ganaría Sudamérica con la propuesta?

Para la Conmebol, los beneficios serían importantes.

Mayor presencia en el Mundial

Argentina, Uruguay y Paraguay pasarían de recibir tres partidos aislados a convertirse en sedes relevantes de la fase inicial.

Mayor impacto económico

Más partidos significan potencialmente más visitantes, más consumo, más actividad hotelera y gastronómica y mayor exposición internacional.

Reconocimiento histórico

Uruguay fue el país que organizó y ganó el primer Mundial en 1930. Para la Conmebol, el centenario representa una oportunidad para devolverle al continente un papel protagonista.

Más oportunidades para las selecciones

Con 64 plazas, el Mundial tendría espacio para más equipos de diferentes regiones del planeta.

Este último punto es uno de los argumentos utilizados por quienes respaldan la expansión: un torneo más grande permitiría aumentar la representación global.

Pero también existen críticas

La ampliación genera dudas sobre el nivel competitivo.

Uno de los argumentos contra un Mundial de 64 equipos es que, al incorporar 16 selecciones adicionales, podrían aumentar los partidos con diferencias importantes de nivel.

También existe preocupación por la duración del campeonato y por el desgaste que sufrirían los jugadores.

La Copa del Mundo ya pasó de 32 a 48 equipos en 2026. Dar otro salto apenas cuatro años después sería una transformación considerable.

Por eso, el debate no se limita a decidir si hay espacio para 16 selecciones adicionales. FIFA deberá analizar si el torneo mantiene su atractivo deportivo y si la estructura es sostenible.

El precedente del Mundial 2026

La propuesta de Conmebol aparece inmediatamente después de la primera Copa del Mundo de 48 equipos.

El Mundial 2026, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, tuvo 48 selecciones, 12 grupos de cuatro y 104 partidos. Los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final.

La ampliación fue aprobada por FIFA en 2023 después de analizar aspectos como la integridad deportiva, el bienestar de los jugadores, los desplazamientos y el atractivo comercial del campeonato.

Ahora la Conmebol pretende utilizar la experiencia de ese torneo como punto de partida para una ampliación todavía mayor.

¿Qué pasaría con las eliminatorias sudamericanas?

Este es otro de los interrogantes que abre el proyecto.

Las eliminatorias de Conmebol tienen actualmente una característica particular: sus diez selecciones compiten en una sola tabla y cada equipo disputa 18 partidos, nueve como local y nueve como visitante.

Si el Mundial pasa a 64 participantes, Sudamérica probablemente recibiría más plazas.

Eso podría provocar que una cantidad muy elevada de las diez selecciones de Conmebol tenga posibilidades de clasificarse, reduciendo la necesidad de mantener el actual sistema de eliminatorias.

Todavía no existe una decisión oficial sobre cómo se modificaría el proceso clasificatorio para 2030. De hecho, ya se ha abierto el debate sobre cómo podría reorganizarse la competencia sudamericana ante un eventual aumento de cupos.

La propuesta todavía debe superar varios obstáculos

Aunque la idea ha ganado visibilidad, todavía necesita recorrer un camino institucional.

FIFA tendría que estudiar el formato, la distribución de plazas entre confederaciones, el calendario, la infraestructura y las condiciones deportivas.

También tendría que definirse exactamente qué partidos se disputarían en Sudamérica y cuáles permanecerían en España, Portugal y Marruecos.

Y existe otro asunto fundamental: la propuesta de 18 partidos no está incorporada al programa oficial actualmente publicado por FIFA.

La organización mundial continúa presentando oficialmente a España, Portugal y Marruecos como anfitriones principales y a Argentina, Paraguay y Uruguay como los países que albergarán los tres partidos del centenario.

Una decisión que podría cambiar la historia del Mundial

Si la FIFA finalmente acepta la propuesta, el Mundial 2030 sería mucho más grande de lo previsto inicialmente.

Pasaría de 48 a 64 selecciones, aumentaría el número de encuentros y convertiría a Argentina, Uruguay y Paraguay en sedes mucho más importantes.

Para Sudamérica sería además una reivindicación histórica: el continente no solo participaría en la celebración de los 100 años del Mundial, sino que tendría un papel mucho más relevante en su desarrollo.

Pero, por ahora, hay que mantener la cautela.

El Mundial 2030 no está oficialmente confirmado con 64 selecciones y tampoco están confirmados 18 partidos en Sudamérica. Lo que existe es una propuesta de la Conmebol que ha ganado fuerza y que la FIFA está analizando. La decisión definitiva todavía está pendiente.

La próxima gran batalla será conseguir que una idea que nació como una iniciativa sudamericana se convierta en una decisión oficial de FIFA.