Contexto general: una crisis estructural en el sistema de salud

El sistema de salud colombiano atraviesa desde hace varios años una crisis financiera estructural que impacta directamente a hospitales públicos, clínicas, proveedores y pacientes. El modelo vigente, basado en la intermediación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), ha acumulado deudas millonarias con la red hospitalaria, generando problemas de liquidez, retrasos en pagos y deterioro en la prestación de servicios.

Informes recientes advierten que el pasivo del sistema asciende a decenas de billones de pesos, mientras que múltiples EPS presentan dificultades financieras o han sido intervenidas por el Estado.

En este escenario, los hospitales públicos —que atienden a buena parte de la población más vulnerable— han sido especialmente afectados por la falta de flujo oportuno de recursos.


Giros extraordinarios: ¿qué son y por qué se implementan?

Ante esta situación, el Gobierno colombiano, a través del Ministerio de Salud, ha impulsado mecanismos de giros extraordinarios y giro directo desde el sistema de salud hacia los prestadores, especialmente la red pública hospitalaria.

Estos giros buscan acelerar el flujo de recursos y sanear la cartera acumulada, es decir, las deudas que EPS y otras entidades tienen con hospitales por servicios ya prestados.

Según la normativa vigente, el objetivo principal es:

  • Garantizar el flujo efectivo de recursos hacia los hospitales públicos.
  • Evitar la intermediación ineficiente en el pago.
  • Cumplir órdenes de control institucional, como las derivadas del seguimiento a la Sentencia T-760 de 2008.

Este mecanismo cobra especial relevancia cuando algunas EPS están bajo vigilancia o intervención, permitiendo que los recursos lleguen directamente a las instituciones prestadoras de salud (IPS).


Magnitud del problema: crecimiento de la deuda

Las cifras oficiales reflejan la dimensión del problema financiero:

  • La cartera del sistema aumentó en $3,7 billones en solo nueve meses (2025).
  • Más de $68 billones fueron girados en total, de los cuales cerca del 23,2 % correspondió a prestadores públicos.

Estos datos evidencian que, aunque existen flujos importantes de dinero, el problema radica en la distribución, oportunidad y trazabilidad de los pagos.


Impacto en la red hospitalaria pública

La red pública hospitalaria en Colombia cumple un papel clave dentro del sistema, especialmente en zonas rurales y poblaciones de bajos ingresos. Sin embargo, enfrenta múltiples desafíos:

  • Falta de liquidez para operar.
  • Retrasos en pago de salarios al personal médico.
  • Desabastecimiento de insumos y medicamentos.
  • Deterioro de infraestructura.

Los giros extraordinarios buscan aliviar estas presiones, permitiendo que los hospitales puedan:

  • Cubrir gastos operativos inmediatos.
  • Reducir deudas acumuladas.
  • Mejorar la continuidad en la atención de pacientes.

Relación con la organización del sistema de salud

El sistema colombiano funciona a través de redes integradas que articulan actores públicos y privados. Estas redes buscan garantizar acceso, continuidad y calidad en la atención.

Asimismo, las rutas integrales de atención (RIAS) organizan los servicios desde la prevención hasta la rehabilitación, lo que requiere un flujo constante de recursos para operar eficientemente.

Sin embargo, cuando el financiamiento falla, toda la cadena se ve afectada, desde la atención primaria hasta los servicios especializados.


Debate y retos: ¿solución temporal o estructural?

Aunque los giros extraordinarios representan un alivio inmediato, expertos coinciden en que no resuelven el problema de fondo. Entre los principales retos se encuentran:

  • Reformar el modelo de financiamiento del sistema.
  • Mejorar la supervisión y control de recursos.
  • Garantizar sostenibilidad financiera de EPS e IPS.
  • Reducir la intermediación y aumentar la transparencia.

La discusión sobre una reforma estructural del sistema de salud sigue abierta en Colombia, en medio de tensiones políticas y sociales.


Conclusión

Los giros extraordinarios hacia la red hospitalaria pública representan una medida clave para enfrentar la crisis de liquidez del sistema de salud colombiano. Si bien permiten aliviar temporalmente la carga financiera de los hospitales, el desafío de fondo sigue siendo construir un modelo sostenible, transparente y eficiente que garantice el derecho a la salud para todos los ciudadanos.