El volcán de Fuego registró una intensa erupción que obligó a las autoridades de Guatemala a evacuar a cerca de 1.700 personas. La actividad volcánica generó columnas de ceniza, flujos piroclásticos y alerta máxima en las comunidades cercanas.

Fuerte erupción del volcán de Fuego obliga a evacuar a 1.700 personas

El volcán de Fuego, uno de los más activos de Centroamérica, registró una fuerte erupción que provocó la evacuación preventiva de aproximadamente 1.700 personas en Guatemala. Las autoridades activaron los protocolos de emergencia ante el incremento de la actividad volcánica, que incluyó la expulsión de ceniza, gases y material incandescente.

La erupción generó una enorme columna de ceniza visible desde varios kilómetros de distancia, mientras que los flujos piroclásticos descendieron por las barrancas del volcán, elevando el riesgo para las comunidades asentadas en sus alrededores.

Autoridades mantienen vigilancia permanente

Los organismos de protección civil informaron que las evacuaciones se realizaron de manera preventiva para salvaguardar la vida de los habitantes de las zonas más expuestas. Además, se habilitaron albergues temporales para recibir a las familias desplazadas.

Las autoridades mantienen un monitoreo constante del comportamiento del volcán y no descartan nuevas evacuaciones si la actividad eruptiva continúa intensificándose.

Caída de ceniza afecta varias comunidades

La erupción también provocó una importante caída de ceniza en municipios cercanos, afectando la visibilidad y la calidad del aire. Los residentes fueron instados a utilizar mascarillas, proteger las fuentes de agua y evitar permanecer al aire libre durante periodos prolongados.

Asimismo, las autoridades recomendaron a la población mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y seguir las instrucciones de los equipos de emergencia.

El volcán de Fuego, uno de los más activos de América

Ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, el volcán de Fuego mantiene una actividad casi permanente y es considerado uno de los volcanes más activos de América Latina.

En los últimos años ha registrado múltiples episodios eruptivos, algunos de ellos con graves consecuencias para las comunidades cercanas debido a los flujos piroclásticos, la caída de ceniza y los lahares durante la temporada de lluvias.

Continúa la alerta

Las autoridades guatemaltecas mantienen la vigilancia sobre la evolución del fenómeno y pidieron a la población no acercarse al volcán mientras persista la actividad. Los equipos de emergencia continúan evaluando los daños y brindando asistencia a las familias evacuadas.