La administración de Ipiales ordenó la suspensión temporal de clases presenciales en instituciones educativas públicas y privadas por un brote de Enfermedad Diarreica Aguda.

La medida, adoptada mediante circular oficial por cinco días, incluye el cese de actos cívicos y reuniones, obligando a retornar a la virtualidad y reorganizar la entrega del Programa de Alimentación Escolar.

Previamente, el gobierno local había calificado el incremento epidemiológico como un episodio bajo control y vigilancia, evitando reconocer la gravedad del fenómeno. La decisión contrasta con la falta de informes técnicos concluyentes sobre la calidad del agua potable en el municipio, a pesar de las denuncias ciudadanas sobre turbiedad visible en el suministro.

Esta situación sanitaria profundiza la desconfianza ciudadana frente a la gestión oficial ante la persistente crisis de servicios básicos en la región, después de la monumental manifestación protagonizada por la comunidad hace dos semanas, que paralizó el tráfico local, regional e internacional en inmediaciones del Puente Internacional Rumichaca.