Una crisis climática que afecta a millones

Estados Unidos atraviesa una de las olas de calor más intensas del verano, con más de 113 millones de personas bajo alerta por calor extremo, cifra que en distintos momentos ha rondado o superado los 120 millones debido a la expansión del fenómeno.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha advertido que amplias zonas del país —especialmente el norte, noreste y medio oeste— enfrentan condiciones de riesgo “mayor” a “extremo”, lo que implica peligro directo para la salud humana, infraestructuras y sistemas sanitarios.

Temperaturas récord y sensación térmica peligrosa

Las temperaturas han alcanzado niveles alarmantes en distintas regiones:

  • Entre 32 °C y 38 °C en zonas densamente pobladas.
  • Más de 43 °C en el suroeste del país.
  • Sensaciones térmicas de hasta 46 °C, impulsadas por la alta humedad.

Este calor no solo se siente durante el día: uno de los factores más peligrosos es la falta de enfriamiento nocturno, lo que incrementa el riesgo de golpes de calor y enfermedades relacionadas.

Zonas más afectadas

La ola de calor ha impactado una amplia franja del país, incluyendo:

  • Región del Medio Oeste (Dakotas, Illinois)
  • Noreste (Nueva York, Virginia)
  • Sur y sureste (Texas, Florida)
  • Oeste desértico (Arizona, California, Nevada)

Las grandes ciudades han sido especialmente vulnerables debido al efecto de “isla de calor urbana”, donde el concreto y el asfalto intensifican las temperaturas.

Impacto en la salud y la vida cotidiana

Las autoridades han alertado sobre riesgos graves, especialmente para:

  • Adultos mayores
  • Niños
  • Trabajadores al aire libre
  • Personas sin acceso a aire acondicionado

De hecho, la ola de calor ha dejado decenas de fallecidos, incluyendo al menos 25 en Nueva Jersey, según reportes recientes.

Además, el sistema de salud ha enfrentado presión por el aumento de casos de deshidratación, agotamiento por calor y golpes térmicos.

Factores detrás del fenómeno

Expertos señalan que esta ola de calor está relacionada con varios factores:

  • El fenómeno de El Niño, que eleva las temperaturas globales.
  • Sistemas de alta presión que actúan como “domos de calor”
  • Cambio climático, que intensifica y prolonga estos eventos

Estos elementos combinados generan condiciones más extremas y frecuentes que en décadas anteriores.

Evolución y pronóstico

Aunque se espera que la intensidad disminuya progresivamente en algunas regiones, el fenómeno no desaparecerá de inmediato.

El NWS prevé que el número de personas en riesgo baje gradualmente en los próximos días, pero el calor persistirá en el sureste del país, manteniendo niveles peligrosos.