El inicio de Boca Juniors en el Torneo Clausura 2026 del fútbol argentino estuvo muy lejos de las expectativas. El conjunto xeneize sufrió una contundente derrota por 3-0 frente a Deportivo Riestra, un equipo que pelea por mantenerse en la máxima categoría, en un resultado que sorprendió por la diferencia en el marcador y por el bajo nivel futbolístico mostrado por el cuadro azul y oro.
El compromiso, disputado en el estadio Guillermo Laza, dejó en evidencia las dificultades defensivas y la falta de ideas ofensivas de Boca. Aunque el equipo tuvo mayor posesión del balón durante varios pasajes del encuentro, no logró convertir ese dominio en oportunidades claras de gol, mientras que su rival fue efectivo cada vez que se acercó al arco.
El primer golpe llegó apenas a los seis minutos de juego. Braian Sánchez aprovechó un centro al área para conectar un cabezazo sin oposición y abrir el marcador, dejando en evidencia las falencias de la defensa visitante. A partir de ese momento, Riestra cedió la iniciativa, esperó en su propio campo y apostó por los contragolpes, una estrategia que terminó dando excelentes resultados.
El arquero colombiano Álvaro Montero fue titular y disputó los 90 minutos, pero poco pudo hacer para evitar la derrota debido a las desatenciones defensivas de su equipo. Aunque realizó algunas intervenciones para impedir una diferencia mayor, terminó superado por la eficacia del conjunto local.
Por su parte, el extremo Sebastián Villa ingresó en el comienzo de la segunda mitad con la intención de darle mayor velocidad al ataque de Boca. Sin embargo, su participación fue discreta y no consiguió generar desequilibrio ni cambiar el desarrollo del partido, en un equipo que nunca encontró respuestas futbolísticas.
Riestra aprovechó cada error del conjunto dirigido por Boca para ampliar la ventaja y sentenciar una victoria histórica frente a uno de los clubes más grandes del fútbol argentino. El resultado representa un importante impulso para sus aspiraciones de permanecer en la primera división, mientras que para Boca significa un duro golpe en el arranque del campeonato y un llamado de atención para corregir rápidamente sus problemas de funcionamiento.
Con esta derrota, Boca Juniors comienza el Clausura bajo una fuerte presión, ya que la afición espera una reacción inmediata de un plantel diseñado para pelear por el título. En contraste, Deportivo Riestra celebra uno de los triunfos más importantes de su historia reciente, demostrando que la organización táctica y la eficacia pueden imponerse sobre el favoritismo y la jerarquía de los nombres.