La deuda bruta del Gobierno Nacional de Colombia llegó al 60,5 % del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para 2026, de acuerdo con las más recientes cifras del Ministerio de Hacienda. El saldo total del endeudamiento asciende a $1.169 billones, reflejando el peso que tienen las obligaciones financieras sobre las cuentas públicas del país.
Del monto total, aproximadamente $881 billones corresponden a deuda interna, mientras que cerca de $288 billones hacen parte de la deuda externa, lo que evidencia que la mayor parte del financiamiento del Gobierno proviene del mercado local. Esta composición responde a una estrategia implementada en los últimos años para reducir la exposición del país a las fluctuaciones del dólar y a los riesgos de los mercados internacionales.
Aunque el porcentaje de deuda sigue siendo elevado, expertos señalan que el principal reto para la próxima administración será mantener la sostenibilidad fiscal mediante un control del déficit y una adecuada gestión del endeudamiento. Entre las alternativas se encuentran operaciones de refinanciación y manejo de pasivos que permitan reducir el costo financiero y alargar los plazos de vencimiento de las obligaciones del Estado.
Analistas también advierten que el comportamiento de la deuda estará estrechamente ligado al crecimiento de la economía, al recaudo tributario y a la disciplina fiscal que adopte el Gobierno. Si bien una mayor participación de la deuda en pesos disminuye la vulnerabilidad frente a la tasa de cambio, también implica mayores costos por intereses debido a las tasas del mercado interno.
El panorama fiscal continuará siendo uno de los principales indicadores para inversionistas y calificadoras de riesgo, que seguirán de cerca las decisiones económicas del nuevo Gobierno y su capacidad para estabilizar la relación entre deuda y PIB en los próximos años.