Vigilancia comunitaria
El cuidado del entorno natural toma una dirección estrictamente participativa en el territorio de Boyacá. Un total de nueve agrupaciones sociales y académicas resultaron seleccionadas para conformar nuevas veedurías ciudadanas, tras un riguroso proceso de postulación impulsado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta estrategia, enmarcada en el programa nacional Alerta por mi Ambiente, busca que las propias comunidades ejerzan un control social autónomo, transparente y permanente sobre las decisiones de las entidades oficiales que operan en la región durante los próximos cuatro meses. Entre las 41 propuestas presentadas en el departamento, los evaluadores priorizaron aquellas iniciativas con enfoques diferenciales que incluyeran a poblaciones campesinas, jóvenes, mujeres cabeza de hogar y víctimas del conflicto.
El ejercicio de fiscalización se concentrará detalladamente en seis municipios claves: Tunja, Duitama, Sogamoso, Paipa, Tasco y Firavitoba. Los grupos seleccionados, cuyas identidades se mantienen en reserva legal para garantizar su seguridad integral bajo los principios internacionales del Acuerdo de Escazú, contarán con el debido acompañamiento técnico de la Corporación Educapaz y la organización Inandina, además de un sustento económico directo del gobierno central. El objetivo primordial es vigilar las actuaciones de alcaldías, ministerios, la Gobernación y autoridades ambientales locales.
Líneas temáticas
Las veedurías enfocarán sus esfuerzos en evaluar la gestión del recurso hídrico, el control de vertimientos líquidos, la protección de la biodiversidad frente a la deforestación y la planificación del ordenamiento territorial. Asimismo, auditarán los rellenos sanitarios, la mitigación del cambio climático y la expedición pública de licencias ambientales para frenar actividades extractivas destructivas en áreas protegidas.
La inclusión del sector académico representa un avance innovador, destacando la participación de semilleros de investigación pertenecientes a la Universidad Nacional Abierta y a Distancia de Sogamoso y a la Fundación Universitaria Juan de Castellanos en Tunja. Esta movilización de saberes busca mitigar los históricos conflictos socioambientales que afectan a los páramos y cuencas de la zona. Con este paso, los líderes rurales presentarán informes técnicos concluyentes ante el ministerio para tender puentes entre la institucionalidad y los sentires reales de la población campesina.