El Gobierno Nacional oficializó la declaratoria de situación de desastre nacional ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, una medida que busca agilizar la respuesta institucional frente a los riesgos que representa este evento climático en diferentes regiones del país.
La decisión permitirá a las autoridades disponer de herramientas excepcionales para coordinar acciones de prevención, atención y mitigación, además de facilitar la asignación de recursos destinados a enfrentar los posibles impactos sobre el abastecimiento de agua, la generación de energía, la producción agropecuaria y la atención de emergencias.
De acuerdo con las autoridades, la declaratoria responde a las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que advierten sobre un aumento significativo de las temperaturas y una reducción de las lluvias durante los próximos meses, condiciones que podrían derivar en sequías prolongadas, incendios forestales y afectaciones en varias actividades económicas.
Con esta medida, el Ejecutivo busca fortalecer la capacidad de respuesta de entidades nacionales, departamentales y municipales, priorizando la protección de las comunidades más vulnerables y la conservación de los recursos hídricos. Asimismo, se contempla la implementación de planes de contingencia para garantizar el suministro de agua potable y reducir el riesgo de desabastecimiento energético.
El Gobierno hizo un llamado a las autoridades locales para actualizar sus planes de gestión del riesgo y promover campañas de ahorro de agua y energía entre la ciudadanía. También recomendó a los sectores agrícola y pecuario adoptar medidas preventivas que permitan minimizar las pérdidas derivadas de las altas temperaturas y la escasez de lluvias.
Expertos han advertido que el fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas, por lo que insisten en la importancia de actuar de manera anticipada para disminuir sus efectos sobre la población y la economía nacional.